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Santa María, Madre de Dios - Enero 01

"Hoy brillará una luz sobre nosotros, porque nos ha nacido el Señor y es su Nombre: «Admirable Dios, Príncipe de la paz, Padre perpetuo»; y su Reino no tendrá fin". 
(Is 9, 2.6; Lc 1, 33)

Querida familia, iniciamos este año que el Señor nos concede consagrándolo bajo su la protección y amparo de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios. En el año 431, el Patriarca de Constantinopla, un hereje llamado Nestorio, dijo sobre la Madre de Dios que: « ¿Entonces Dios tiene una madre? Pues condenemos la mitología griega, que le atribuye una madre a los dioses». Ante esta situación, se celebró el Concilio de Éfeso en el año 431; en este se dispuso que «cuando María dio a luz a Jesús, dio a luz en el tiempo a quien desde toda la eternidad era Dios. Así, como toda madre humana, no es solamente madre del cuerpo humano, sino de toda la persona, así María dio a luz a una persona, Jesucristo, quien es ambos: Dios y hombre. Entonces Ella es la Madre de Dios». Esta verdad de fe (dogma) también la describe Santo Tomás de Aquino: «La Virgen María es llamada Madre de Dios no porque sea madre de la divinidad, sino porque es Madre, según la humanidad, de la persona que tiene la divinidad y la humanidad». Por su parte, San Cirilo de Alejandría indicó al respecto: «Se dirá: ¿la Virgen es madre de la divinidad? A eso respondemos: el Verbo viviente, subsistente, fue engendrado por la misma substancia de Dios Padre, existe desde toda la eternidad... Pero en el tiempo Él se hizo carne, por eso se puede decir que nació de mujer». Hoy, al festejar a María como Madre de Dios, celebramos también la Jornada Mundial de Oración por la Paz, jornada que se instituyó el 1 de enero de 1968, día en el que el Papa Pablo VI expresó: «Sería nuestro deseo que después, cada año, esta celebración se repitiera como presagio y como promesa, al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo, de que sea la paz, con su justo y benéfico equilibrio, la que domine el desarrollo de la historia futura». Que María, Madre de Dios por quien llegó al mundo Jesús, Príncipe de la Paz, nos bendiga y acompañe en este año que iniciamos bajo su protección.

Oración a Santa María, Madre de Dios

Santa Madre de Dios, te damos infinitas gracias por haberte abierto a la gracia y a la escucha de la Palabra desde siempre, por haber acogido en tu seno purísimo a quien es la Vida y el Amor, por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos los acontecimientos de tu vida y por tus ejemplos de sencillez, de docilidad, de capacidad de escucha, de reverencia, de fidelidad y de todas aquellas virtudes que rivalizan en belleza entre sí y que Dios nos permite observar en Ti. Te agradecemos Amada Madre, por tu mirada maternal; por ser nuestra intercesora; por tu ternura, tus auxilios y orientaciones, y por tantas bondades que vivimos a diario. Gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesús y Madre nuestra. Amén.

Santa María, Madre de Dios - Enero 01

“¡Salve, Madre santa!, Virgen Madre del Rey. que gobierna Cielo y tierra por los siglos de los siglos". 
(Is 9, 2.6; Lc 1, 33)

Iniciamos este año 2019 en Nombre del Señor y de la Madre de Dios y Madre Nuestra. Este dogma de fe, de la maternidad divina, fue declarado en el Concilio de Éfeso en el año 431. El Papa Francisco, en la Homilíia de la Solemnidad de Santa María Madre de Dios del año anterior, afirma que: "Madre de Dios es el título más importante de la Virgen. Pero nos podemos plantear una cuestión: ¿Por qué decimos Madre de Dios y no Madre de Jesús? Algunos en el pasado pidieron limitarse a esto, pero la Iglesia afirmó: María es Madre de Dios. Tenemos que dar gracias porque estas palabras contienen una verdad espléndida sobre Dios y sobre nosotros. Y es que, desde que el Señor se encarnó en María, y por siempre, nuestra humanidad está indefectiblemente unida a Él. Ya no existe Dios sin el hombre: la carne que Jesús tomó de su Madre es suya también ahora y lo será para siempre. Decir Madre de Dios nos recuerda esto: Dios se ha hecho cercano con la humanidad como un niño a su madre que lo lleva en el seno. La palabra madre (mater) hace referencia también a la palabra materia. En su Madre, el Dios del cielo, el Dios infinito se ha hecho pequeño, se ha hecho materia, para estar no solamente con nosotros, sino también para ser como nosotros. He aquí el milagro, he aquí la novedad: el hombre ya no está solo; ya no es huérfano, sino que es hijo para siempre. El abre esta novedad. Y nosotros la proclamamos diciendo: ¡Madre de Dios! Es el gozo de saber que nuestra soledad ha sido derrotada. Es la belleza de sabernos hijos amados, de conocer que no nos podrán quitar jamás esta infancia" Hoy también celebramos la Jornada Mundial de Oración por la Paz y le pedimos a nuestra Madre Santísima que custodie este año y traiga la paz de su Hijo a nuestros corazones y a mundo entero.

Santa María, Madre de Dios - Enero 01

¡Salve, Madre santa!, Virgen Madre del Rey, que gobierna Cielo y tierra por los siglos de los siglos. 

Es la primera fiesta mariana que apareció en la Iglesia Occidental. Su celebración comenzó en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto a la dedicación, el primero de enero, del templo "Santa María Antigua' en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma. Tras desaparecer la antigua fiesta mariana, en 1931 el Papa Pio XI, con ocasión del XV centenario del concilio de Efeso (431 d.c.), instituyó esta fiesta mariana para el 11 de octubre, en recuerdo de este Concilio en el que se proclamó solemnemente a Santa María como Madre de Cristo, que es verdadero Hijo de Dios. No obstante, en la última reforma del calendario, luego del Concilio Vaticano II, se trasladó la fiesta al primero de enero, con la máxima categoría litúrgica, solemnidad, y con título de Santa María, Madre de Dios. San Cirilo de Alejandría aportó su experiencia y saber teológico al decir: "Me extraña en gran manera que haya alguien que tenga duda de si la Santísima Virgen ha de ser llamada Madre de Dios, Si Nuestro Señor Jesucristo es Dios, Por qué razón la Santísima Virgen que lo dio a luz no ha de ser llamada Madre de Dios? Esta es la fe que nos transmitieron los discípulos del Señor. Así nos lo han enseñado los Santos Padres"

Santa María, Madre de Dios - Enero 01

"¡Salve, Madre Santa!, Virgen Madre del Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos".

Es una bendición iniciar el nuevo año con el día domingo; es una experiencia más de los frutos de la Resurrección, porque guiados de la mano de la Virgen María, podemos seguir respondiendo con fe y perseverancia en nuestra vocación personal. Cada primero de enero la liturgia nos presenta en la primera lectura la bendición de Aarón. Sin duda alguna, la mejor manera de iniciar un año es pidiendo la bendición de Dios para cada uno de nosotros, nuestras familias, el trabajo, estudio, etc. Aarón desea bendición, protección, resplandor de Dios, benevolencia y paz. Nosotros somos herederos de esta misma bendición y debemos continuar bendiciendo a muchas personas de esta manera. En este nuevo año vamos a proponernos ser verdaderos instrumentos de bendición para cuantos nos rodean. Dejemos a un lado los deseos de maldecir y hagamos posible que la lluvia de bendiciones de Dios caiga sobre el mundo. La Virgen Maria nos acompaña en este domingo y por eso San Pablo ya hablaba de una mujer elegida para ser la Madre de Jesús. Gracias a ella, nosotros somos depositarios de la mayor bendición de Dios: tener a Jesús en nuestra vida, que se ha quedado de manera especial en la Eucaristía. También nosotros podemos decir "Abba" (Padre) por el regalo de la Virgen María, y por ella, el regalo de Jesús, nuestro Salvador. Estas bendiciones de Dios llegan a todos, pero de una manera muy especial a quienes son humildes y sencillos, considerando a Dios como el Ser más grande del universo. Lucas nos presenta el hermoso texto de aquellos pastores que encontraron a José, María y al Niño Jesús: personas sencillas dedicadas a su trabajo, seguramente con mucha alegría. Dios los bendice con ese regalo de ver a su Mesías y adorarlo. Todos podemos ser receptores de una bendición más: "Que a los humildes les serán reveladas cosas maravillosas". Dejemos que este año avance siempre con las bendiciones de Dios.