Los arcángeles en la vida del cristiano


El día 29 de septiembre se celebra la memoria de los tres santos arcángeles: san Gabriel, san Miguel y san Rafael, quienes aparecen por nombre propio en la Biblia y gozan del reconocimiento de la Iglesia Católica. Cada uno de ellos posee una misión particular que el mismo Dios les encomendó.

Para iniciar, es importante aclarar que la existencia de los ángeles responde a una verdad de fe. Su existencia en la Biblia es el testimonio más indiscutible de su origen y función en nuestra vida. De ellos podemos decir que son seres espirituales y perfectos que Dios creó al principio del mundo con el propósito de convertirlos en sus servidores y mensajeros.

Así, los arcángeles, llamados también «ayudantes» de Dios, son ángeles que sirven directamente al Señor para cumplir una misión específica. Los nombres de los arcángeles son: san Gabriel, san Miguel y san Rafael. Profundicemos concretamente en la misión de cada uno de ellos.

San Gabriel
Buenas noticias para la humanidad

San Gabriel, nombre significa cuyo «fortaleza de Dios», es conocido como el «ángel mensajero», portador de buenas noticias. Es representado con una vara de perfumada azucena y es patrono de las comunicaciones y de los comunicadores porque trajo al mundo la más bella noticia con la Anunciación. En el Antiguo Testamento, el arcángel Gabriel está citado en el libro de Daniel, donde le explica al profeta una visión del carnero y el chivo (Dn 8:16), así como lo instruye en algunos acontecimientos que ocurrirán en el futuro. Por su parte, en el Nuevo Testamento, aparece en el Evangelio de San Lucas, en el pasaje donde le anuncia a Zacarías el nacimiento de san Juan Bautista (Lc 1,11-20) y en el pasaje donde le anuncia a María que concebiría y daría a luz a Jesús (Lc 1,26-38).

Oración al arcángel san Gabriel 
(Compilada por José Galvez Kriüger)

Oh glorioso arcángel San Gabriel, llamado fortaleza de Dios, príncipe excelentísimo entre los espíritus angélicos, embajador del Altísimo, que mereciste ser escogido para anunciar a la Santísima Virgen la Encarnación del divino Verbo en sus purísimas entrañas: yo te suplico tengas a bien rogar a Dios por mí, para que, conociendo y adorando este inefable misterio, logre gozar del fruto de la divina redención en la gloria celestial. Amén.

San Miguel
Nos prepara para la defensa de la fe y del Nombre de Dios

El nombre del arcángel Miguel proviene del hebreo «Mija-El» que significa «¿Quién como Dios?». La Iglesia Católica ha tenido siempre una gran devoción a san Miguel, especialmente para pedirle que nos proteja de los ataques del demonio y de los espíritus infernales. Es representado con un traje de guerrero o soldado centurión, y poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo.

Según la tradición bíblica, san Miguel es mencionado por su nombre en el libro de Daniel, donde es presentado como «uno de los principales príncipes de la jerarquía celestial» (Dn 12, 1). En la epístola de San Judas se refiere a San Miguel como arcángel y se presenta como aquel que había peleado con el diablo por el cuerpo de Moisés (Judas 1, 9). Finalmente, en el libro del Apocalipsis, San Miguel y sus ángeles son representados luchando contra el dragón cuando este se opuso a los planes de la salvación, y lo muestra arrojándolo del cielo (Ap 12, 7-9). Sus acciones y su lealtad deben invitarnos a reconocer siempre la soberanía de Jesús y buscar la gloria de Dios.

Oración a San Miguel Arcángel 
(Papa León XIIT)

San Miguel arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

San Rafael
Trae unidad salud

Su nombre significa «Medicina de Dios». La tradición bíblica demuestra que el único libro sagrado que menciona a san Rafael es Tobías. Aquí, Rafael aparece con apariencia humana acompañando a Tobías, a quien se le presenta con el nombre de «Azarías, hijo del gran Ananías». Durante el viaje, se muestra la influencia protectora del arcángel en diferentes momentos. Tras su travesía y la cura de la ceguera de Tobit, Azarías se presenta como «el ángel Rafael». El texto describe que Tobías obedeció al arcángel Rafael en todo (Tob 5). Se le considera el patrono de los viajeros porque orientó sus viajes por tierra y por mar. Es reconocido como el patrono de los médicos del cuerpo y del alma, porque, por medio de su intercesión, el padre y la esposa de Tobías, Tobit y Sara, quedaron sanos. Es representado como un caminante con dos peces en la mano, en referencia al acompañamiento que hizo a Tobías en sus viajes.

Oración a San Rafael 
(Compilada por José Galvez Krüger)

Oh poderoso Príncipe de la gloria San Rafael, llamado medicina de Dios, salud de los enfermos, luz de los ciegos, guía de caminantes, protector de la limosna, del ayuno y de la oración: por aquella caridad con que acompañaste al joven Tobías, te pido, oh glorioso protector mío, me libres de todos los males y peligros, y me acompañes en la peregrinación de esta vida mortal, para llegar felizmente a puerto de salvación en la vida eterna. Amén.

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