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Miércoles de Ceniza - Febrero 26

"Te compadeces de todos, Señor, y no odias nada de lo que has hecho; cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Y los perdonas, porque Tú eres nuestro Dios y Señor". 
(Sab 11, 24-25, 27)

Queridos hermanos, con la santa Misa y la bendición e imposición de la ceniza iniciamos el tiempo litúrgico de Cuaresma que significa cuarenta días intensos de preparación para la Pascua por medio de la escucha de la Palabra de Dios, de la oración, del ayuno, de la penitencia y de las obras de caridad. Tomémonos hoy un tiempo especial para dialogar cara a cara con el Señor y reconocer con humildad y profunda verdad todos los pensamientos, sentimientos y acciones que obstaculizan la relación con Dios. Este no es el tiempo de hacer promesas superficiales que se desvanecen como polvo, sino de asumir una postura radical y definitiva para dejar atrás el pecado y vivir para siempre de cara a Dios. Por esto, no se trata de decir simplemente que por cuarenta días dejaremos de decir malas palabras o abandonaremos un mal hábito para nuestra salud corporal o espiritual; la invitación que se nos hace hoy es a dirigir el corazón de manera permanente hacia el camino que nos plantea el Evangelio. El Papa Francisco explica esto bajo la figura del fuego y ceniza, y nos exhorta a vivir la Cuaresma en clave de liberación de lo superficial: «la Cuaresma es el momento para liberarnos de la ilusión de vivir persiguiendo el polvo. La Cuaresma es volver a descubrir que estamos hechos para el fuego que siempre arde, no para las cenizas que se apagan de inmediato; por Dios, no por el mundo; por la eternidad del cielo, no por el engaño de la tierra; por la libertad de los hijos, no por la esclavitud de las cosas. Podemos preguntarnos hoy: ¿De qué parte estoy? ¿Vivo para el fuego o para la ceniza?». Hermanos, el Papa nos está exhortando a hacer un alto en el camino y a revisar nuestra vida cristiana para volver nuestra mirada a Dios y así redescubrir la ruta de nuestro discipulado, pues si hemos desviado de la verdadera meta que es el Cielo, estamos a tiempo para regresar al camino correcto, siempre de la mano de Dios.

Miércoles de Ceniza: Descubrir la Llamada del Amor

La culminación del mes de febrero se verá marcada por la celebración del Miércoles de Ceniza, día en el que se nos pide aceptar la invitación de Convertirnos y Creer en el Evangelio, para asumir un compromiso para toda la vida en los siguientes términos:

1. Compromiso a dejarme amar por Dios, por encima de todas las cosas: aunque me equivoque, aunque sienta que no puedo más, aunque pierda la esperanza, aunque me sienta menos que los demás, aunque piense que nada va cambiar, aunque me sienta débil, aunque me hayan herido y traicionado, aunque me sienta solo (a), porque es el Amor de Dios y no mis fuerzas lo que verdaderamente me hace cambiar.

2. Compromiso a amarme a mí mismo, con el amor con que Dios me ama: mirándome con misericordia, diciéndome siempre la verdad, diciendo "NO" a personas y situaciones que me hacen daño físico, espiritual o psicológico. Se trata de comprometerse para evitar a toda costa que otros me maltraten o manipulen y decidirme a buscar condiciones dignas para vivir, porque soy Templo del Espíritu Santo, Casa de Dios y estoy llamado a desarrollarme en plenitud y tener una vida de comunión en eterna felicidad con el Señor.

3. Compromiso a amar a la humanidad y a la creación, como regalo de Dios: dejando atrás los prejuicios para servir al pobre y desvalido, perdonando al que me ha ofendido, aprendiendo a disfrutar del éxito de los demás. Es cuestión de compartir, consumir solo lo necesario, vivir una vida sin apariencias, porque soy discípulo de Jesucristo, el Dios-con-Nosotros y que Salva, a quien he decidido entregar mi vida para ser en Él imagen y semejanza del Padre.

De esta manera podemos ver que la Cuaresma no es un un tiempo la tristeza o seriedad, sino para sonreír y renovarnos en el amor. Para avanzar, !elijamos la Vida! Que el Espíritu del Señor nos lleve al desierto para que Dios nos seduzca, nos enamore y nos dé la gracia de responderle como Él lo ha soñado.

Miércoles de Ceniza - Marzo 06

“Te compadeces de todos, Señor y no odias nada de lo que has hecho; cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Y los perdonas, porque Tú eres nuestro Dios y Señor”. (Sab 11, 24-25,27) 

Queridos hermanos, comenzamos cuarenta días en los que la liturgia nos ayudará a revivir las fases relevantes del Misterio de la Salvación. Este Tiempo de Cuaresma nos conduce al gozo de la Pascua del Señor, a la victoria de la vida sobre la muerte. Este es un tiempo precioso para hacer un alto en el camino y revisar cómo vamos en nuestro quehacer cristiano, asi lo presenta el Papa Francisco, en la Homila del Miércoles de Ceniza de 2018 (14 de febrero), cuando nos dice que "el Tiempo de Cuaresma es tiempo propicio para afinar los acordes disonantes de nuestra vida cristiana y recibir la siempre nueva, alegre y esperanzadora noticia de la Pascua del Señor. La Iglesia en su maternal sabiduría nos propone prestarle especial atención a todo aquello que pueda enfriar y oxidar nuestro corazón creyente. Las tentaciones a las que estamos expuestos son múltiples. Cada uno de nosotros conoce las dificultades que tiene que enfrentar. Y es triste constatar cómo, frente a las vicisitudes cotidianas, se alzan voces que, aprovechándose del dolor y la incertidumbre, lo único que saben es sembrar desconfianza. Y si el fruto de la fe es la caridad, el fruto de la desconfianza es la apatía y la resignación. Desconfianza, apatía y resignación: esos demonios que cauterizan y paralizan el alma del pueblo creyente". Esta exhortación del Papa Francisco debe suscitar en nosotros el deseo de ser diferentes, de optar por un cambio de mentalidad, de actitud, de comportamiento y de palabra, por medio de la escucha de la Palabra de Dios, la oración, la penitencia y el ayuno. Esto nos debe llevar a ser criaturas nuevas, hombres totalmente renovados con la ayuda y el poder de Dios. Dejemos que el espíritu de conversión entre en nosotros por medio de una santa Confesión, para que el propósito de no volver a pecar sea custodiado por el Santo Espíritu de Dios.

9 cosas que conviene saber sobre el Miércoles de Ceniza

Comienza la Cuaresma, el desayuno ha sido hervidero de preguntas de mis hijos. Seguro que a más de uno también le ayudan.

1.- ¿Qué es el Miércoles de Ceniza?
Es el día en el que comienza la Cuaresma. No es el día en el que acaba el Carnaval. Siempre cae en miércoles (parece obvio, pero alguno duda todavía) y da igual que el año sea bisiesto porque se cuenta hacia atrás desde la Misa de la Cena del Señor.

Misal Romano: En la Misa de este día se bendice y se impone la ceniza, hecha de los ramos de olivo o de otros árboles, bendecidos en el Domingo de Ramos del año precedente.

2.- ¿Dónde se compra la Ceniza?
En ningún sitio. Se obtiene de quemar los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior. Muchas familias guardan los ramos o las palmas y los llevan a la parroquia los días previos.

3.- ¿Por qué se impone la ceniza?
Es un símbolo, (Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, 125). El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las Cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.

4.- ¿A quién se puede imponer?
No hace falta ser católico para que te impongan la ceniza. De hecho, muchos catecúmenos participan en la ceremonia en preparación para su bautismo el día/noche de Pascua de Resurrección. Digamos que, en este sentido, es un «día de puertas abiertas»: creyente o no, niño, adolescente, maduro, mayor sin madurar o anciano. Todos. Los ateos habituales comentaristas de este blog también.

5.- ¿Cómo y cuándo se impone?
No hay reglas fijas. Depende del ámbito cultural y de las costumbres locales.
En los países de tradición latina, las cenizas se imponen más hacia el pelo que en la frente, espolvoreando. En los países del ámbito anglosajón, con agua bendita se hace una pasta y se suele «marcar la frente».

Después de la homilía, el sacerdote bendice las cenizas y las rocía con agua bendita. Luego se impone con una de estas dos fórmulas:
Conviértete y cree en el Evangelio. O,
Recuerda que eres polvo y al polvo volverás. 

En el Misal romano dice que mientras se canta. Creo que no es una simple sugerencia.

6.- ¿Es obligatorio?, ¿es día de precepto?
No, no es obligatorio, y no, no es día de precepto. Aunque curiosamente sin «ser obligatorio» y siendo día laborable, suele aumentar considerablemente la asistencia a la Santa Misa ese día. Tampoco es «obligatorio» confesarse. Pero, sinceramente, me parece una extraordinaria oportunidad. Tan extraordinaria como la que disfrutan los sacerdotes para explicar bien las cosas.

7.- ¿Cuánto tiempo hay que tener la ceniza en la cabeza o la frente?
Lo que quieras. Los hay que se lo quitan al volver al banco, en especial señoras. Otros, como testimonio, esperan a que desaparezca naturalmente.

8.- ¿Hace falta que la imponga un sacerdote?
La bendición, como todo sacramental, sólo un sacerdote o un diácono. Para la imposición pueden ser ayudados por laicos.

Puede hacerse fuera de la celebración de la Misa: La bendición e imposición de la ceniza puede hacerse también fuera de la Misa. En este caso es recomendable que preceda una liturgia de la palabra, utilizando la antífona de entrada, la oración colecta, las lecturas con sus cantos, como en la Misa. Sigue después la homilía y la bendición e imposición de la ceniza. El rito concluye con la oración universal, la bendición y la despedida.

9.- ¿Es obligatorio el ayuno y la abstinencia?
El Miércoles de Ceniza no hay obligación para los católicos de imponerse la ceniza, pero sí de hacer ayuno y abstinencia según las normas generales y las particulares de cada diócesis. El ayuno es obligado, al igual que el Viernes Santo, a los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de los límites también se puede. Consiste en hacer solo una comida fuerte al día.

La abstinencia de comer carne es obligada desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también lo son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de sacrificio/mortificación.

H/T Jimmy Atkin.

¿Qué es el Miércoles de Ceniza?

El comienzo de la Cuaresma y el camino hacia la Pascua.

"Vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, con llantos y con duelo. Desgarren su corazón y no sus vestidos, vuelvan a Yahvé, su Dios, porque Él es clemente y compasivo, lento a la cólera, rico en amor, y se retracta de las amenazas". Joel 2, 12-13 
Queridos hermanos, durante este mes nos reunimos en torno a la Virgen María (bajo la advocación de Lourdes), a nuestros hermanos enfermos y a la Cátedra de San Pedro. Con ello, no podemos perder de vista el amplio marco de la liturgia, por lo que también debemos dirigir nuestra mirada al mes que viene, pues en él celebraremos la Cuaresma. Por calendario, marzo coincide perfectamente con el inicio de este tiempo litúrgico: ambos inician un miércoles, el de ceniza. Es necesario, por lo tanto, dedicar por lo menos un tiempo de febrero para disponernos a esta nueva etapa del ciclo litúrgico, de manera que llegue y no nos tome por sorpresa. 

El primero de marzo es Miércoles de ceniza, lo que significa que la Pascua de nuestro Señor se acerca con rapidez. ¿Vamos a esperar hasta el final para disponer nuestro corazón y nuestra alma? A continuación brindamos una serie de indicaciones para prepararnos para este tiempo. 

¿Qué es la Cuaresma? 
Es el período de cuarenta días que dispone la Iglesia, antes de la celebración de la Pascua del Señor, para que los cristianos hagan penitencia, ayuno y obras de caridad, manera que su cuerpo y su espíritu se reserven para el acontecimiento central de nuestra fe la resurrección Hijo de Dios. La cuaresma, por lo tanto, no es un tiempo de tristeza, sino de alegría, recogimiento y esperanza, pues se ve ya próximo el momento en el que el Señor cumplirá sus promesas y nos dará la salvación. De aquí la primera indicación: no vivamos estos cuarenta días con amargura, sino con entusiasmo; participemos de la Sagrada Eucaristía y del Sacramento de la Reconciliación, para que nuestra oración, ayuno y penitencia no reflejen al mundo dolor, sino amor por el amor que El nos tiene. 

"La razón de ser del Tiempo de Cuaresma es la preparación para la Pascua: la liturgia cuaresmal prepara a celebrar el Misterio Pascual tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por diversos grados de iniciación cristiana, como a los fieles que rememoran el Bautismo y hacen penitencia. El Tiempo de Cuaresma abarca desde el Miércoles de ceniza hasta la Misa de la Cena del Señor, el Jueves Santo Desde cuando se inicia la Cuaresma hasta la Vigilia Pascual, no se dice ALELUYA" (Normas Universales sobre el Año Litúrgico y sobre el Calendario, nn. 27-31).

¿Qué es el Miércoles de Ceniza? 
La Cuaresma tiene una celebración para marcar su inicio y su sentido: la imposición de la ceniza. "En el siglo IV la Cuaresma empezaba un domingo pero debido al deseo de que los días de ayuno fueran exactamente cuarenta -como los de Jesús en el desierto (Mateo 4, 1-11)-, y teniendo en cuenta que en los domingos no se ayunaba, se decidió en el siglo VI comenzar la Cuaresma cuatro días antes, el miércoles. En los primeros siglos de la Iglesia, la ceniza era recibida por los pecadores públicos arrepentidos. El rito de la ceniza para todos los fieles se generalizó hacia el año 1000 por orden del Papa Urbano II" (C. Floristán). La ceniza se obtiene por la combustión de las palmas o ramos del año anterior. Se impone sobre la frente con frases como: "Conviértete y cree en el Evangelio" o "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás".

La palabra "ceniza" proviene del latín cinis, que significa "polvo". En el Antiguo Testamento tiene el mismo significado que "polvo": pecado o fragilidad humana, ya que mancha, es perecedera y no tiene valor. La ceniza de la nulidad y pequeñez humana frente a la grandeza de Dios, pero también es una invitación a superar, por su Gracia, las debilidades. Antiguamente, los creyentes se cubrían la cabeza con ceniza para demostrar que estaban haciendo penitencia o que se reconocían públicamente como pecadores, por tanto, también es considerada como símbolo de la muerte y de la nueva vida. 

De esta manera se comprende que la ceniza en nuestras frentes es más que un signo vacío, es muestra del deseo de configuración con la voluntad del Señor, como también de nuestro amor y deseo de perdón a El y a los hermanos que hemos ofendido. Por tanto, no es congruente vivir este día, o la cuaresma en sí misma, sin asistir al Sacramento de la Reconciliación realizar obras de misericordia. Recordemos que Dios ama y perdona a los corazones arrepentidos y comprometidos con el cambio. Por otra parte desde este día, la Iglesia nos invita a ayunar, que no es solo abstenernos del alimento, sino orar y ayudar a quienes pasan necesidades materiales. El ayuno obliga a los mayores de 18 años y hasta los 59 anos cumplidos, según indicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia. 

Oración de preparación para la Cuaresma y para el Miércoles de Ceniza 
Realizarla el martes 28 de febrero 
Acercarnos a la Palabra de Dios, meditando cada versículo. Las lecturas son las correspondientes a la liturgia del Miércoles de Ceniza: 
18 Lectura: Joel 2, 12-18 
Salmo 51 (50), 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17 
2da Lectura: 2 Corintios 5, 20-6, 2 
Evangelio: San Mateo 6, 1-6. 16-18 

Preguntémonos: 
1. ¿Qué significado tenía el Miércoles de Ceniza para nosotros y qué nuevo aportan estas páginas? 
2. ¿Vives en familia esta celebración? Te has esforzado porque tus seres queridos comprendan el valor de este signo? 
3. ¿A qué te comprometes con el Señor en el tiempo cuaresmal que está por comenzar? 
4. Recuerda que el ayuno implica ayudar a otros: ¿Has pensado en que necesite de tu ayuda?

Oración 
Amado Señor Jesucristo, me presento ante Ti con mi fragilidad y con la humildad de mi ser, dándote gracias por las maravillas que has obrado en mi vida y porque aun con mi pecado no te has apartado ni me has quitado tu favor. Te ruego, por la misericordia de tu amor y de tu Gracia, que la ceniza con que voy a signar mi frente sea para mí fuente de conversión y esperanza, concédeme la fuerza para renunciar al pecado y renacer a la vida en tu Nombre. María Santísima, Madre y Maestra en la humildad y el servicio, guianos en este camino cuaresmal que vamos a iniciar y no permitas que lleguemos al día de la resurrección de tu Hijo con el corazón lleno de odio, pecado y resentimiento. Amén.