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Todos los Santos - Nov 01

"Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor de todos los santos. Los ángeles se alegran de esta Solemnidad y alaban a una al Hijo de Dios".

Amada familia, iniciamos este mes con la celebración de la Solemnidad de Todos los Santos, día en el que no solo conmemoramos a los santos que aparecen en el santoral, sino también a aquellos que, sin ser conocidos, comparten también el triunfo y la gloria de Cristo en virtud de su esfuerzo por seguirlo. El origen de esta devoción se remonta al siglo IV, cuando miles de fieles recibieron el martirio. Muchos de estos mártires eran desconocidos y en muchas ocasiones no se podía realizar un homenaje público por miedo a ser descubiertos por las autoridades; de ahí que la Iglesia optara por hacer una celebración conjunta para honrarlos a todos en un solo día. Al principio, la celebración se realizaba en diferentes fechas, por ello el Papa Gregorio IV la unificó en el primero de noviembre. La celebración de esta Solemnidad nos recuerda el llamado que el Señor nos hace a cada uno de nosotros a la santidad. El ejemplo de los santos es una invitación a todos los fieles a ser perfectos, como el Padre es perfecto (Mt 5, 48); es decir, a practicar la caridad y el amor a plenitud, tal como nuestro Señor. Sin embargo, para ello hay que mantenerse vigilantes en todo lo que nos pueda apartar del camino que tiene el Señor para nosotros, cosas como el egoísmo, el odio, la envidia, el rencor, la indolencia y las diversas tentaciones que se nos presentan por el camino. Hermanos, el Señor nos llama a crecer en el amor y a madurar espiritualmente, y para ello nos regala el ejemplo de sus siervos que ya gozan de la vida eterna junto a Él.

Solemnidad de Todos los Santos llamados a la santidad viviendo la misericordia - Noviembre 01

"Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de en honor de todos los santos. Los ángeles se alegran de esta Solemnidad y alaban a una al Hijo de Dios". 

Queridos hermanos, hoy celebramos como Iglesia la fiesta de todos, pues, en virtud de la redención que Cristo ha obrado, todos nosotros somos santos en Él. Comúnmente pensamos que los santos son solo aquellos que la Iglesia ha canonizado, pero la verdad es que en nuestra cotidianidad podemos llegar a conquistar la santidad, haciendo de lo ordinario algo extraordinario. Para ser santos debemos primero ser humanos, pues la santidad comienza por una vivencia sana y consciente de nuestros dones, talentos y debilidades, para saber integrar todo en el servicio al Señor y a nuestros hermanos. Es por esto que el Evangelio de este día nos presenta la santidad como una vida que se compromete con la solución de los problemas de la realidad actual, de modo que la santidad se cultiva y se vive en la manera en que decidamos comprometernos con Dios en la transformación del mundo desde lo que somos y tenemos. Por ello, recordemos las palabras del Papa Francisco en su exhortación Gaudete et exultate, donde nos invita a vivir la santidad desde lo cotidiano: «Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante [...] son ​​un reflejo de la Presencia de Dios »(GE # 7). Que en esta semana podamos profundizar en esta hermosa llamada, viendo cómo Jesús refleja en su vida la santidad del Padre.

Todos los Santos - Noviembre 01

Queridos hermanos, hoy nuestra Iglesia se llena de alegría, con la Solemnidad de Todos los Santos que, con su vida, nos muestran que sí es posible llegar al Cielo. Esta celebración tuvo su origen en el siglo IV. La Iglesia primitiva celebraba la memoria de un mártir en la fecha en la que este recibió la corona que no se marchita. En los tiempos de la persecución el número de mártires llegó a ser tan grande que la Iglesia tuvo que asignar un día común para todos. Tiempo grande que después, el 13 de mayo del 610, el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón Romano, antiguo templo pagano, a Santa María y a todos los mártires. Por eso, al principio esta fiesta se celebraba en esa fecha. Sin embargo, el Papa Gregorio III trasladó la fiesta al 1 de noviembre y el Papa Gregorio IV la extendió a toda la Iglesia. El Papa Francisco nos dice que podemos ser bienaventurados y felices, para ello nos propone: "Este es el camino de la santidad, y es el mismo camino de la felicidad; es el camino que ha recorrido Jesús, es más, este Camino es Él mismo. Quien camina con Él y pasa a través de Él, entra en la vida eterna. Pidamos al Señor la gracia de ser personas sencillas y humildes, de saber llorar, de ser mansos, de trabajar por la justicia y la paz, y, sobre todo, la de dejarnos perdonar por Dios, para convertirnos en instrumentos de su misericordia". El Papa Francisco nos motiva con estas palabras a responder al llamado a la santidad que el Señor nos hace, a seguir el camino que Él nos tiene designado y a ver la vida de todos los santos como un ejemplo para continuar dando testimonio en nuestro peregrinar hacia la patria celestial. Hermanos, este es el momento de honrar a todos los santos, incluso aquellos que no han sido canonizados; de esta manera, procuramos mayores gracias multiplicando los intercesores. Los cristianos católicos elevamos hoy nuestra mirada al cielo meditando en la plenitud de la vida eterna que Dios nos regala.

Todos los Santos - Noviembre 01

Noviembre es el mes de la comunión de los santos; en él, la Iglesia que peregrina en la tierra se encuentra con la Iglesia que goza en la gloria de la visión eterna de Dios. El Papa Benedicto XVI enseño que el significado de esta Solemnidad es contemplar el luminoso ejemplo de os Santos quienes suscitan en nosotros el gran deseo de imitarlos en el vivir cerca de Dios, en luz, en la gran familia de sus amigos. ¿Cómo llegar a serlo? Para ser santos no es preciso realizar acciones y obras extraordinarias, ni poseer carismas excepcionales; es necesario escuchar a Jesús y seguirlo sin desalentarse ante las dificultades. El origen de esta Solemnidad lo encontramos en la dedicación del Panteón Romano a Santa María y a todos los mártires hecha por el Papa Bonifacio IV el 13 de mayo del 609. Esta solemnidad lleva a profesar el principio de fe sobre la comunión de los santos presente en el Credo; Santo Tomás de Aquino afirmó que "los santos en el Cielo nos ayudan con su intercesión, son un ejemplo para los fieles y son como el altar del Cielo en el que se depositan las oblaciones y oraciones de los hombres. Ellos son únicamente intercesores, no autores de la gracia y los milagros". Dentro de la comunión de los santos, la Virgen María ocupa un lugar importante, pues ella es primicia de esperanza y de consuelo para el pueblo en camino para la gloria del Cielo.

Fiesta de Todos los Santos. Noviembre 01

El origen de esta solemnidad lo encontramos en en la dedicación del Panteón Romano a Santa María y a todos los mártires, por parte del Papa Bonifacio IV (Siglo V). Los cristianos catolicos elevamos nuestra mirada al cielo meditando en la plenitud de la vida eterna que Dios nos regala; nos llenamos de alegría al celebrar a esos santos conocidos y desconocidos que con su vida son ejemplo de fidelidad, entrega y generosidad con el reino de Dios. Ellos nos demuestran que sí es posible cumplir la voluntad de Dios a través de muchos estados de vida (ministros, laicos, padres de familia empleados entre otros). El Papa Francisco nos dice que podemos ser bienaventurados, santos, si seguimos esta enseñanza: "Este es el camino de la santidad, y es el mismo camino de la felicidad. Es el camino que ha recorrido Jesús, es más, Él mismo es el camino; quien camina con Él y pasa a través de Él, entra en la vida eterna. Pidamos al Señor la gracia de ser personas sencillas y humildes, de saber llorar, ser mansos, trabajar la justicia y la paz, y sobre todo, dejarnos perdonar por Dios para convertirnos en instrumentos de su misericordia Así han hecho los santos que nos han precedido en la patria celestial. Ellos nos acompañan en nuestra peregrinación terrena, nos animan a ir adelante". Somos bautizados y estamos llamados a ser santos; no perdamos la oportunidad de inscribir nuestro nombre en el libro de la vida.