Oración con la Corona de Adviento - Segunda Semana del Camino

"Bendita Tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno" (Lucas 1, 42).

- Se encienden dos cirios morados. 
- Leer en la Biblia: Lucas 1, 39-45 (la Visitación).

Oración: Padre justo y misericordioso, Tú conoces lo que somos, lo que tenemos y lo que podemos llegar a ser, por esto, te suplicamos que infundas en nosotros el entusiasmo y la entrega de la Santísima Virgen María, para que, siguiendo su ejemplo llevemos a nuestros seres queridos al Salvador de la humanidad, tu adorado Hijo, Jesucristo. Amén. Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria. 

Ejercicio: Leer 1Tesalonicenses 5, 23-24; contestar: Has permitido que Dios santifique tu trabajo, matrimonio, estudio y comunidad ?

Oración Final: Divino Niño Jesús, te damos infinitas gracias por la promesa de Salvación que nos das con tu Encarnación, y te rogamos que en nosotros, como en tu Santísima Madre, se haga tu Santa Voluntad, para que, después de prepararnos en este Adviento, podamos ser dignos de tu luz ante el mundo. Amén.

Señor, sana nuestro corazón

Padre de misericordia, gracias por regalarnos en este tiempo de Adviento tu Palabra sanadora y salvadora. Hay muchas heridas en nuestro corazón El egoísmo, la codicia, la injusticia, la soberbia, el orgullo y la corrupción han dejado profundas huellas en lo más profundo de nuestro ser. A veces buscamos las "medicinas" en lugares equivocados, que en vez de sanarnos, nos acaban de hundir en el cáncer del pecado. Tu gracia, tu amor misericordiosoesla mejormedicina que nos sana desde lo más profundo. Pero necesitamos que aumentes nuestra fe, alimentes nuestra esperanza y fortalezcas nuestra caridad, para que podamos abrir el corazón y sentir tu medicina salvadora y reparadora que nos haga personas renovadas por la acción de tu Espíritu Santo. Nuestra Señora de la Salud, devuélvenos el don de la vida en Cristo que hemos perdido paulatinamente por la fuerza del pecado que destruye la comunión con Dios y con los hermanos. Amén

Oración con la Corona de Adviento - Primera Semana del Camino

"He aquí la esclava del Señor; hágase en mí segun tu Palabra" (Lucas 1, 38) 

Se enciende el primer cirio morado. 
Leer en la Biblia: Lucas 1, 26-38 (la Anunciación del Señor)

Oración: Dios y Padre todopoderoso, Tú eres Santo y por Ti somos capaces de amar y aspirar al bien. Al encender este primer cirio como muestra de nuestra preparación para la llegada de tu adorado Hijo, te suplicamos que infundas en nosotros el fuego de tu Espíritu, de manera que seamos purificados de todo pecado y le entreguemos un corazón digno para su nacimiento espiritual. Amén. Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria. 

Ejercicio: Leer Isaías 9, 1-2 y Romanos 13, 11-12; Contestar: ¿Quién es la luz de la que nos hablan los textos?  y ¿Cuáles son las tinieblas que oscurecen al mundo?

Oración Final: Divino Niño Jesús, te damos infinitas gracias por la promesa de Salvación que nos das con tu Encarnación, y te rogamos que en nosotros, como en tu Santísima Madre, se haga tu Santa Voluntad, para que, después de prepararnos en este Adviento, podamos ser dignos de tu luz ante el mundo. Amén. 

La Corona de Adviento

Los cristianos nos organizamos en torno al Señor Jesús, por esto, no podemos permitir que el ruido, el comercio y los afanes laborales o académicos nos aparten de su Presencia. La Corona de Adviento simboliza el camino que recorremos los cristianos para encontrar al Salvador recién nacido su forma circular indica la plenitud a la que aspiramos todos los cristianos. También significa la dignidad, la realeza, la grandeza y la victoria de los que creemos en Jesús. 

La Corona está compuesta por cuatro cirios: tres morados y uno rosado; este último simboliza el gozo por la del cumplimiento de la esperanza y se enciende el tercer domingo de Adviento, los demás se encienden uno cada domingo, comenzando el próximo 29 de noviembre. A esto se suma un cirio blanco en el centro que simboliza a Cristo, luz del mundo y cumplimiento de toda esperanza. Los cirios, junto con la corona verde que los sostiene, son el reflejo del anhelo de la Nueva Vida que llega al mundo con el Nacimiento del Señor. Por tanto, es recomendable que en nuestra casa tengamos nuestra corona, que encendamos cada uno de sus cirios en familia, y que unidos elevemos una oración al Señor para que El nazca en nuestros corazones (Mt 18, 20) 

Recorramos este camino del Adviento con las siguientes indicaciones: 
  • Nos persignamos y santiguamos. 
  • Súplica al Espíritu Santo. 
  • Acto de contrición.

Bendición de la corona de Adviento 

Te damos gracias, Señor, porque siempre estás con nosotros en el camino de la vida y porque nos p bendecirte y tenerte presente cada día. Gracias por nuestra convivencia comunitaria y por esta corona de Adviento que hoy consagramos a tu Nombre para que sea el centro de nuestra oración y reflexión mientras caminamos a la Navidad. Escucha, pues, Padre bueno, nuestras súplicas: bendice esta corona de Adviento y bendícenos también a nosotros como comunidad, danos tu paz, tu amor y tu unidad. Ayudanos a vencer las tentaciones y no nos dejes caer en el pecado que nos aparta de Ti. Ayúdanos a preparar la venida de tu Hijo Jesucristo, luz del mundo, para que ilumine nuestra vida y nos guíe por el camino de la verdad y del bien. Él, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Adviento: Camino hacia la Navidad

"Unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: nde está el rey de los judíos que ha nacido? Es que vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarlo" 
(Mt 2, 1-2)

Hermanos, este mes iniciamos un nuevo Año Litúrgico y nos disponemos para la llegada de la vida y de la salvación. El Niño que llega representa el cumplimiento de todas las promesas y esperanzas de la humanidad. En la vida hay muchos caminos y no todos nos conducen a la salvación. Qué camino debemos recorrer en el Tiempo de Adviento para preparar nuestro corazón? 

"El Adviento es el tiempo que prepara a los cristianos a las gracias que serán dadas, una vez más en este año, en la gran Solemnidad de la Navidad Por tanto, existe un doble significado de Adviento, un doble significado de la Venida del Señor. Este tiempo nos prepara para su Venida en la gracia de la fiesta de la Navidad y a su retorno para el juicio al final de los tiempos" (Directorio homilético, n. 78.79). 

El Adviento nos invita a preparar el camino; es el momento para pedir perdón, acercarse al sacramento de la Reconciliación y esforzarse por arrancar el pecado y los vicios. Así como la liturgia es el camino para que nos encontremos con Jesús, también nosotros debemos ser ruta de encuentro con el Señor: Somos caminos para nuestros hermanos? Pueden nuestros hijos y seres queridos encontrar al Señor en nuestras palabras y acciones?

Señor, queremos ser profetas de tu pueblo

Señor, nos has consagrado como profetas en medio del mundo Pero muchas veces no somos conscientes de esta vocación tan especial. Pues el profeta es el que habla en tu Nombre, es como tu boca. Para ejercer la vocación profética es necesario tener conciencia clara de la realidad que nos rodea, pero también lucidez espiritual para anunciar buenas noticias y no ser profetas de calamidades. El verdadero profeta bebe de la Palabra a través de la oración la meditación, la contemplación y la acción. Un profeta que no tiene los pies puestos en la tierra y las manos elevadas al cielo no es auténtico mensajero de Ti, Señor. En este día te pedimos humildemente suscitando muchos que sigas profetas, hombres y mujeres, en el seno Iglesia, de tu para que el Evangelio de la paz sea proclamado a todos los naciones, y brille la pueblos y luz de tu verdad Virgen María, Tú que la primera profetiza de la fuiste nueva alianza al pronunciar el maravilloso canto del Magníficat, enséñanos a ser y a vivir Como verdaderos profetas, pregoneros del Evangelio. Amén

Presentación de la Santísima Virgen María - Noviembre 21

"¡Salve, Madre Santa!, Virgen, Madre del Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos"  

Celebramos junto con toda la Iglesia la Presentación en el Templo de la niña Santa María. Este es uno de los misterios de la vida de María Santísima que menos se conoce. La Sagrada Escritura no menciona nada al respecto de este acontecimiento, sin embargo, está fundado en una tradición antigua, reconocida por la Iglesia. Según el "Protoevangelio de Santiago", una fuente cristiana que no está incluida en el Canon de la Biblia, la Virgen fue recibida por el sacerdote, que la bendijo y exclamó: "El Señor ha engrandecido tu nombre por todas las generaciones, pues al fin de los tiempos manifestará en ti su redención a los hijos de Israel". Conmemoramos en este día la entrada de María Santísima en el templo a la edad de tres años, para indicar que, aunque era purísima no obstante cumplía con los ritos del judaismo. Este episodio la presenta como el símbolo de la consagración que ella, como Virgen Inmaculada, hizo de sí misma al Señor en los inicios de su vida consciente. La Santísima Virgen María desde muy temprana edad se entregó del todo a Dios y a su servicio. Ella estaba destinada a ser un templo vivo del Dios con nosotros, el Emmanuel. El origen de la fiesta está vinculado a la dedicación de una basílica en honor de Santa María construida por el emperador Justiniano en el siglo VI, cerca al área que fue templo de Jerusalén, en el lugar en que María habría transcurrido su infancia consagrada al servicio divino. En 1472 el Papa Sixto IV la extendió a toda la Iglesia.

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo - Noviembre 20

"Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza. A Él la gloria y el poder, por los siglos de los siglos". 
(Ap 5, 12; 1. 6)

Hermanos, hemos llegado al final del año litúrgico 2015-2016. Esta última semana nos exige detener nuestra mirada en la realeza del Señor y en su trato para con nosotros. Muchas cosas en la vida quieren presentarse como lo máximo y reinar a su manera, algunas veces sin importar pasar por encima de la dignidad del ser humano o de la Creación. Recordemos que "somos de tu misma sangre", de la del Señor. Sí, por el Bautismo somos reyes y nuestro reinado es el mismo de Cristo que reina siendo obediente al Padre y con la fuerza del Espíritu Santo. Tenemos una sangre real y por tal una condición de hijos de Dios; por lo tanto, participamos de su vida divina. ¿Parece poco? San Pablo nos destaca esa realeza cuando dice: "Participamos de la herencia del pueblo santo, en el reino de la luz"; "Él es la cabeza del cuerpo que es la lglesia". Estamos unidos con Cristo y por eso nuestro actuar debe ser acorde a su misma vida. El nos ha enseñado incluso a levantarnos de nuestras caídas. La solemnidad que celebramos es el recuerdo que debemos tener cada día: "El es el Camino, la Verdad y la Vida", el Rey de reyes y Señor de señores; debemos seguir su único y verdadero camino que nos conduce a la gloria del Padre. El reinado de Jesús se presente entre los pobres, marginados y excluidos. No es para menos que el evangelista San Lucas recuerde cómo Jesús, desde el dolor mantiene su reinado. La promesa que hace a aquel hombre en el momento de la crucifixión es esencial: "Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso", es decir, serás feliz para siempre a mi lado junto con todos los que han creído en mi reinado y ahora son felices. Terminemos el Año Litúrgico con el deseo de sentirnos reyes a la manera de Jesús, y así gobernar con la fuerza de su Amor que se manifiesta en toda circunstancia.

La mies es abundante y los obreros pocos.

Trinidad Santa, elevamos a Ti nuestra oración por la lglesia y su misión evangelizadora entre los hombres, para que ella, a través de la predicación el testimonio de sus miembros, ofrezca atractivo testimonio de lo divino, de aquello que puede transformar las realidades humanas que contrarían tu voluntad. Dios todopoderoso y eterno fortalece a los agentes de pastoral para que con valentía y perseverancia entreguen lo mejor de sí para transmitir el Mensaje de la Salvación que han recibido. Señor, que sean muchos los bautizados que, conscientes de sus compromisos de fe, se unan a la tarea evangelizadora de la lglesia y contribuyan a su crecimiento. Virgen María, Madre de la lglesia sigue acompañando a los apóstoles de hoy en su misión y no permitas que las dificultades los venzan. Amén

Qué hay en tu interior ?

La naranja exprimida de un Psicólogo Me estaba preparando para dar una conferencia y decidí llevar una naranja al escenario como una proposición para mi clase...Abrí una conversación con un joven brillante que estaba sentado en la primera fila, y le dije: - Si yo exprimiera esta naranja tan fuerte como pueda, ¿qué podría salir?
Él me miró como si estuviera un poco loco y dijo: - Jugo, ¡por supuesto!
¿Crees que jugo de manzana podría salir de ella?: - ¡No! (él se reía). 
¿Y jugo de toronja?: - ¡Tampoco!
¿Qué saldría de ella?: - Jugo de naranja, por supuesto.
¿Por qué?, ¿por qué cuando exprimo una naranja sale jugo de naranja?: - Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro. 
Asentí con la cabeza y le dije: - Cierto. Vamos a suponer que ésta naranja no es una naranja, sino que eres tú y alguien te aprieta, pone presión sobre ti, y te dice algo que a ti no te gusta; te ofende y fuera de ti sale ira, odio, amargura, miedo. ¿Por qué sale ésto?
La respuesta que dio el joven fue: - Porque éso es lo que hay dentro. 
Ésta una de las grandes lecciones de la vida: ¿Qué sale de tí cuando la vida te aprieta, cuando alguien te produce dolor o te ofende? Si la ira, el dolor y el miedo salen de ti, es porque éso es lo que hay dentro. No importa quien hace la contracción, si es tu madre, tu hermano, tus hijos, tu jefe, etc... Si alguien dice algo acerca de ti que no te gusta, lo que sale de ti es lo que hay dentro; y lo que está dentro sólo depende de ti, ¡es tu elección! Cuando alguien te presiona y sale amor, es porque éso es lo que has permitido que esté en tu interior. Hoy hay una naranja para ti y para mí. Ahora, nos toca reflexionar qué hay dentro de ti y de mí, porque "de la abundancia del corazón habla la boca" [Mat 15:18]. A Jesús Nuestro Señor, lo "exprimieron" y sólo salió de Él, perdón, sangre de amor y misericordia por nosotros. Nos dio vivo ejemplo de que, aunque lo insultaron, lo laceraron, lo humillaron y lo trataron peor que a un criminal, ¡de Él solo salió amor y perdón! Llenémonos de amor, de fe y de alegría nuestra vida para que cuando nos expriman salga lo.mismo
El Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad que él ha mencionado como manifestaciones concretas del amor de Dios:
  1. Sonreír, un cristiano siempre es alegre!
  2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo).
  3. Recordarle a los demás cuanto los amas.
  4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.
  5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.
  6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.
  7. Levantarle los ánimos a alguien.
  8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
  9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.
  10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.
  11. Corregir con amor, no callar por miedo.
  12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.
  13. Limpiar lo que uso en casa.
  14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.
  15. Llamar por teléfono a tus padres, si tienes la fortuna de tenerlos.
  • Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas
  • Ayuna de descontentos y llénate de gratitud
  • Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia
  • Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo
  • Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios
  • Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida
  • Ayuna de presiones y llénate de oración
  • Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón
  • Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás
  • Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación
  • Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros
Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:
PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA, Y VIDA