Espíritu Santo, ven a nosotros.

Espíritu Santo, vivificador de la Nueva Alianza dada en Jesús, preservada y cuidada por tu fuerza en medio de la Iglesia, Espíritu consolador, que oscureces con el resplandor de Cristo la Antigua Alianza y destruyes con tu fuerza la oscuridad del pecado, mira con bondad nuestro corazón y concédenos la fuerza para ser luz y sal de la tierra. Espíritu santificador, mira nuestra vida y consume con tu luz lo que es indigno de tu Presencia, consume con tu fuego los miedos que nos hacen cautivos y que no nos dejan caminar hacia Ti; consume con tu potencia nuestras desidias y envidias que no nos permiten administrar bien nuestros talentos para el servicio de los que nos rodean. Espíritu Paráclito, aboga por nosotros ante el Padre cuando caigamos por no seguir sus mandatos. Amada Virgen y Madre nuestra, concédenos el don de tu humildad para que seamos dóciles a la hora de escuchar y cumplir lo que Dios quiere de nosotros. Amén.

Nuestra Señora de Perpetuo Socorro - Patrona de los Padres Redentoristas - Junio 16

Nos vestimos de júbilo para celebrar la memoria de Nuestra Señora, la Santísima Virgen María, en la advocación del Perpetuo Socorro, que ofrece auxilio a sus hijos que peregrinamos en la tierra. Cuando contemplamos esta sagrada imagen vemos unas iniciales identificando a María como la Madre del Hijo de Dios, Jesucristo. Las estrellas que se ven sobre la cabeza de la Madre Santísima indican el dogma de la Virginidad de María: antes, durante y después del parto. Las letras más pequeñas identifican al ángel de la izquierda como San Miguel Arcángel, quien lleva la lanza y la caña con la esponja empapada de vinagre, instrumentos de la Pasión de nuestro Señor y Redentor. El ángel a la derecha es identificado como San Gabriel Arcángel, y él sostiene la Cruz y los clavos. Son tan sagrados los instrumentos utilizados en la Pasión de Cristo, que los ángeles no los tocan con sus manos, sino con el paño que los cubre. Continuando con la meditación de la sagrada imagen de Perpetuo Socorro, el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar la santidad que le viene de Dios. El fondo dorado es simbolo de la luz eterna que es Cristo: Luz del mundo y de la humanidad. El velo o manto es de color púrpura, signo de Virgen ha sido unida, mientras que el traje azul indica su humanidad. El Niño Divino tiene una expresión de temor y con las dos manitas aprieta la derecha de su Madre, por una visión que tuvo de la Pasión que sufriría más adelante. María Santísima lo sostiene en sus brazos de manera protectora y amorosa, su mirada está fija no en Jesús, su Hijo, sino en nosotros recordándonos que así como en tierra Él se puso enteramente en sus manos buscando protección ahora en el cielo, el Señor se confía en los cuidados de cada uno de nosotros.

Vigilia de Pentecostés

Espiritu de Dios: ¡Llena nuestra vida! 
Jesús es la Palabra encarnada del Padre, habitaba con Dios en el principio y ha venido al mundo para calmar la sed que los hombres tienen. Nuestro corazón solo descansara en El, pues es la fuente de vida dada en Meriba. El camino del desierto se hace mas llevadero cuando tenemos agua, que jamas sera turbia sino que nos llenara de vida. La invitación que hace Jesús para que beban de ella no es para privilegiados o santos, pero si nos atrevemos a tomarla, preparémonos para santificarnos, porque los dones que El concede son para la vida eterna. Su Espíritu fluye como el agua y su fuerza no se escapa, ya que penetra hasta lo mas hondo de nuestro ser y fecunda las semillas que el Padre ha plantado en nuestra alma. El agua, el Espíritu de Dios, "endulza" el mar muerto donde no se producía nada y lo hace fecundo para que muchos vengan a beber amor donde antes había odio y venganza. El agua que Dios nos da es su mismo Espíritu Santo, que esta noche recibiremos como los apóstoles en el pasado, no para sino para el bien de toda la Iglesia. El Espíritu que hoy viene sobre nosotros es un don que nos anima a seguir adelante, sanando las de la humanidad y llenando de consuelo a los afligidos.

El Señor es mi Pastor

Amado Señor y Pastor nuestro, en tu infinita bondad y sabiduría te fijaste en nosotros y nos llamaste a hacer parte de tu rebaño santo; por esto te damos gracias, pues nuestro pecado y debilidades no fueron importantes para Ti, sino que te propones hacer de nosotros personas nuevas por tu amor. Te entregamos todo lo que somos, pues tuyos somos y tuyos queremos ser, y te suplicamos que tengas misericordia por tantas ocasiones en que hemos despreciado a los demás y hemos evadido nuestra responsabilidad, creyendo que el pecado está afuera. Conducenos por el camino de la verdad y del amor para que lleguemos un día a ser como la Virgen María, tu más bella criatura, y seamos absolutamente transparentes ante Ti por el amor. Amada Madre, ya escuchaste lo que le pedimos a tu Hijo por eso, te suplicamos que intercedas por nosotros ante Él y nos alcances lo que en tu bondadoso amor sabes que necesitamos. Amén.

La Visitación de la Santísima Virgen María - Mayo 31

"Fieles de Dios, vengan a escuchar; les contaré lo que el Señor ha hecho conmigo. Aleluya" (Sal. 65.16)

Concluimos este mes dedicado a la Virgen Santísima, contemplándola de camino a visitar y servir a su prima Santa Isabel. San Ambrosio meditando sobre el segundo misterio gozoso del Rosario, escribió: "¿Y de dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a visitarme? No habla como una ignorante -sabía ella que existía la gracia y la operación del Espíritu Santo, para que la madre del profeta fuera saludada por la Madre del Señor para provecho de su hijo-, sino que ella reconocía que es el resultado no de un mérito humano, sino de la gracia divina. Dice así: ¿De dónde a mí?, es decir, ¿qué felicidad me llega que la Madre de mi Señor me visite? Yo reconozco que no tengo nada que esto exija. ¿De dónde a mí? ¿Por qué justicia, por que acciones, por qué méritos? No son diligencias acostumbradas entre mujeres que la Madre de mi Señor venga a mí. Yo presiento el milagro, reconozco el misterio: la Madre del Señor está fecundada del Verbo, llena de Dios". La visita de María Santísima a su prima Santa Isabel es la visita del Dios-con-nosotros a su pueblo amado. Además, nuestra Madre María recibió el mensaje más importante que Dios ha enviado a la tierra: el de la Encarnación del Redentor en el mundo, y en seguida se fue a prestar servicios humildes a su prima Isabel que llevaba en su seno al Precursor a Juan el Bautista. No fue como reina y señora sino como sierva humilde y fraterna.

Ascención del Señor

"Galileos, ¿que hacen ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo volverá como lo han visto marcharse. Aleluya". (Hch 1,11)

Cristo, en su ascensión, muestra nuestro destino: La Patria Celestial
La Iglesia ha trasladado la celebración de la solemnidad de la Ascensión del Señor, que se celebra un jueves, al séptimo domingo de Pascua. Aun así se conserva el sentido del tiempo después de la resurrección del Señor, en que tienen lugar sus apariciones hasta el momento en el cual Él se levantó hacia lo alto, como lo relata el libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 1, 3). La Ascensión del Señor y su posterior glorificación cierran el misterio Pascual de Cristo, así se tiene la dimensión pascual completa de la Pasión, Muerte, Resurrección, Ascensión y Exaltación. El libro de los Hechos de los Apóstoles nos relata cómo los discípulos quedaron asombrados contemplando la ascensión de Jesús, y de inmediato se les aparecieron "dos hombres vestidos de blanco" que les preguntaron: "¿Por qué permanecen mirando al cielo? Este Jesús, que ha sido llevado al cielo volverá así como lo han visto marcharse". También el Evangelio de San Mateo nos cuenta cómo el Señor Jesús, al ascender, le dice a sus discípulos: "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo". Estas descripciones de la Sagrada Escritura se convierten para nosotros en fuente de esperanza, porque nos aseguran que Cristo no se fue para dejarnos solos, sino que ascendió a los cielos para mostrarnos cuál es el verdadero destino de los hijos de Dios: entrar en el santuario del Padre, la patria celestial. Por otra parte, las palabras de los hombres de blanco hacia los discípulos deben resonar en nuestras mentes para que nos situen en la realidad y recordarnos que debemos trabajar para ser dignos de la gloria celestial, porque con la fiesta que celebramos hoy, vamos afirmando que nuestro camino no acaba con la muerte y en la nada, sino que nuestra vida se dirige a la plenitud de la paz y la gloria del cielo.

María Auxiliadora. Mayo 24

Desde el inicio del cristianismo, la Iglesia ha encontrado en la Madre de Dios un modelo por seguir resaltando sus virtudes. En este día, veneramos su memoria bajo la advocación de Maria Auxiliadora. El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo en el 345, cuando expresó: "Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios". San Sabas, en el 532, narra que en oriente había una imagen de la Virgen que era llamada "Auxiliadora de los enfermos" porque junto a ella se obraban muchas curaciones. En 1572, el Papa Pío V ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanías la advocación: "María Auxiliadora ruega por nosotros". Este rezo, como símbolo de los cristianos, se promulgó durante la batalla de Lepanto. En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara libre a Roma lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente, el pontífice quedó libre y llegó a Roma el 24 de mayo; desde entonces, se consagró este día a María Auxiliadora. San Juan Bosco fue el gran propagador de la devoción a María Auxiliadora y en sus meditaciones decía: "La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio". Que al entrar a la recta final de este mes mariano tengamos presente en nuestra vida cristiana a la Madre de Dios, auxilio de los cristianos, e imitemos sus virtudes.

Nuestra Señora de Fátima - Mayo 13

¡Salve, Madre Santa!. Virgen, Madre del Rey, que gobierna el cielo y tierra por los siglos de los siglos.

Hoy se cumplen 100 años de las apariciones de la Santísima Virgen María a los Pastorcitos de Fátima en Cova de Iria, Portugal. La Congregación para la doctrina de la fe ha manifestado que "Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del secreto se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María, la segunda guerra mundial y la previsión de los daños que Rusia, en su abandono de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad". El santo Padre Francisco visita hoy la gruta de Nuestra Señora de Fátima, y nos recuerda "que el mes de mayo está dedicado a la Virgen". En días anteriores, exhortó a los jóvenes a "cultivar la devoción a la Madre de Dios con el rezo diario del Santo Rosario; a los enfermos a sentir la cercanía de María de Nazaret, especialmente en la hora de la cruz, y a los matrimonios a rezar para que no falte nunca en sus casas el amor y el respeto". Queridos hermanos, rezando el Santo Rosario contemplamos los misterios de Jesús, meditamos sobre los momentos centrales de la vida del Señor, y a través de la Bienaventurada Virgen Maria, nos acercamos al Rey de la Gloria. Que en este dia, en este mes de mayo y durante toda nuestra vida, sea Jesucristo el centro de nuestros pensamientos, de nuestras atenciones y acciones. Agradezcámosle Dios por permitirnos celebrar el centenario de las apariciones de la Madre de Dios en Portugal, y pidámosle que continúe regalándonos su gracia.

Madre y Señora de la Iglesia: pide por nosotros

Virgen María, Madre y señora de la Iglesia, este mes esta dedicado con especial cariño a Ti, pues en él te acercaste a la humanidad doliente para ofrecerle tu compañía en la figura de Fátima. Madre pura y buena, cuida a quienes fuimos bautizados y renovados por el agua y por el oleo, para que nuestro corazón no se pervierta con el deseo de poseer bienes, sino que se complazca en realizar la divina voluntad del Creador. Amada Virgen, Tu fuiste la elegida por el Padre, no para vanagloriarte por tus virtudes, sino para ser la primera y la mas generosa discípula del Salvador; por esto, ayúdanos y guíanos en este mes que iniciamos y que sea por Ti que alcancemos las gracias que tanto necesitamos. Amén.

El Señor es mi Pastor, nada me falta. - Mayo 07

"La misericordia del Señor llena la tierra, la Palabra de Dios hizo el cielo". (Sal. 32, 5-6)

El tiempo pascual está compuesto por siete domingos cada uno con un sentido propio que permite profundizar en el Misterio Pascual de Cristo. Así, el primer domingo es el de la Resurrección y el segundo es el de la Divina Misericordia, hasta que llegamos al cuarto domingo, que se dedica a contemplar la figura de Cristo como Buen Pastor, como aquel que se hace responsable de un rebaño, lo cuida y lo mantiene a salvo aun a costa de su vida. El Señor Jesús ha vencido la muerte, por lo que conoce el camino que lleva al Padre, por eso dice: "Yo soy la puerta de las ovejas, quien entre por mi se salvara". Ser pastor significa guiar, conducir proteger, y esto no se logra si no se tiene el conocimiento para hacerlo. Jesús no nos lleva por caminos desconocidos a tientas, sino que Él nos conduce por verdes praderas y fuentes tranquilas. Quienes caminamos y permanecemos con Él, sabemos que no defrauda ni se olvida de los que lo aman, tanto que desviamos nuestro rumbo y transitamos por cañadas oscuras, Él está a nuestro lado para auxiliarnos. Además, esta preciosa imagen de cercanía y amor se complementa con la del Cordero en la segunda lectura: Pastor y cordero son las figuras que utiliza la Palabra para describir el misterio Pascual de Cristo: Él es la víctima inmolada por nuestros pecados y es el Pastor y la puerta que nos conduce a los prados verdes del Reino. Esta semana es de jubilo y festejo, no solo porque fuimos salvados en la cruz del Señor, sino también porque Él no nos dejó solos después de su partida.

Madre del Buen Pastor - Mayo 06

Hoy nos reunimos como lglesia para celebrar a nuestra Madre del Cielo, la Santísima Virgen María. Muchas son las advocaciones en las que la Santísima Virgen nos ha mostrado su cercanía y amor, pero la de ser "Madre del Buen Pastor" tiene un sentido especial: María es la pastora amorosa de las almas. Ella intercede ante el Padre y el Hijo para que no nos perdamos, para que siempre podamos volver al rebaño de Dios. La Virgen María fue una mujer sencilla y comprometida con la voluntad de Dios, con lo que nos demostró que en la sencillez podemos ser pastores, para guiar a nuestros seres queridos al encuentro del Señor Jesús. Esta fiesta fue instituida por el Papa Pío Vl el 1 de agosto de 1795, proclamando como oficial la experiencia mística que había tenido Fray Isidoro de Sevilla; una experiencia en la que la Virgen se presentaba como la pastora que lleva las almas hacia el Buen Pastor. Esta advocación de la Virgen tuvo lugar en Sevilla, España, en 1703. Fray Isidoro, movido por el deseo de que todos supieran del amor que la Virgen nos tenía mandó pintar un cuadro de la virgencita con las siguientes especificaciones: "En el centro y bajo la sombra de un árbol, la Virgen Santísima sentada en una peña, irradiando de su rostro divino amor y ternura. La túnica roja, pero cubierto el busto hasta las rodillas de blanco pellico ceñido a la cintura Un manto azul, terciado al hombro izquierdo envolverá el entorno de su cuerpo, y hacia el derecho, en la espalda, llevará el sombrero pastoril, Y junto a la diestra, aparecerá el báculo de su poderío. En la mano izquierda sostendrá el Niño y posará la mano derecha sobre un cordero que se acoge a su regazo. Algunas ovejas rodearán la Virgen, formando su rebaño y todas en sus boquitas llevarán sendas rosas, simbólica del Ave María con que la veneran.