Señor, escucha nuestras súplicas !!

Amado Señor, en tus manos colocamos todos nuestros sueños metas e ilusiones, para que según tu divina sabiduría, los bendigas y nos concedas lo que realmente necesitamos en nuestras vidas. Limpianos con la fuerza del Espíritu Santo, de manera que renunciemos al pecado y cortemos con el odio y la tristeza, y así brillemos al ser signos claros de tu amor por la humanidad Perdónanos por tantas ocasiones en que cerramos nuestro corazón a la esperanza, y porque vamos por el mundo sembrando odio, injusticia y desesperación, olvidando que Tú viniste a dar descanso al cansado consuelo al triste y perdón al pecador Virgen María, ayúdanos en este caminar y guianos en los momentos difíciles. Amén

Señor, enséñanos a perdonar

Amado Dios, Tú que eres la fuente de la misericordia, enséñanos a practicar el perdón con nuestros hermanos, haz que reconozcamos que no somos perfectos sino que estamos creciendo cada día, que nos equivocamos y que lastimamos a los demás. Permitenos ser humildes de corazón, de manera que por tu bondad ayudemos a levantar a los que han caído, y así superemos unidos las dificultades. Te pedimos amado Señor, que nos ayudes en nuestro caminar para acercarnos más a tu amor y así obrar signos concretos de cambio en medio de las situaciones difíciles de nuestra vida. Aliméntanos con tu Palabra y Sacramentos, y pide para nosotros la compañía y la fortaleza de nuestra Señora, la Virgen María. Amén

Señor envía obreros a tu mies !!!

Amado Señor, dueño de la vid, la mies es mucha y los obreros son pocos; por esto, confiadamente te suplicamos que nos bendigas con muchos y santos sacerdotes misioneros, religiosos, religiosas y laicos comprometidos que se esfuercen por hacer presente en medio de sus situaciones de vida la Buena Nueva que has sembrado en sus corazones. Que por tu gracia los que tuercen el camino sean enderezados, para que así entre todos como una sola Iglesia, anunciemos la victoria de tu amor sobre las tinieblas del pecado. Santísima Virgen María, espejo sin mancha sobre el que se reflejó el divino rostro del Creador, cuida a los que tu adorado Hijo se ha escogido y haz de ellos signo claro de la misericordia que viene de lo alto. Amén.

El Santísimo Nombre de la Virgen María - Septiembre 12

La Iglesia celebra el Santísimo Nombre de la Madre de Dios, que San Lucas señala en su Evangelio para veneración de todos los cristianos: "el nombre de la Virgen era Maria" (Lc 1, 27). Su Nombre significa "Señora", "Doncella" y "Soberana"; por esto la llamamos con respeto y amor con títulos tan dignos. Por primera vez se autorizó la celebración de esta fiesta en 1513, en la ciudad española de Cuenca; desde ahí se extendió por toda España y en 1683, el Papa Inocencio XI la admitió en la lglesia de occidente como una acción de gracias por el levantamiento del sitio a Viena y la derrota de los turcos por las fuerzas de Juan Sobieski, rey de Polonia. El hecho de que la Santísima Virgen lleve el nombre de María es el motivo de esta festividad, instituida con el objeto de que los fieles se encomienden a Dios, por la intercesión de la Santa Madre, y pidan por las necesidades de la Iglesia. Esta gran devoción se debe, en parte, a las predicaciones de San Bernardino de Siena, que abrió el camino para una conmemoración del Santo Nombre de María. San Bernardino decía: "Este nombre, que significa "estrella del mar, se adapta muy bien a la Virgen Madre con toda conveniencia. Se compara a nuestra Madre querida con una estrella porque, así como la estrella lanza el rayo de su luz sin corrupción alguna, así, sin lesión suya, dio a luz la Virgen a su Hijo. Ella es aquella noble estrella cuyos rayos alumbran todo el orbe, cuyo resplandor brilla en las alturas y cala los abismos; y alumbrando también a la tierra y calentando más bien los corazones que los cuerpos, fomenta virtudes y consume vicios". María es el auxilio de los cristianos, invoquemos su nombre en todo momento y roguemos por su intercesión.

Gracias por tu misericordia, Señor.

Amadísimo Dios de infinita caridad, Tú eres nuestro Creador y Padre, y aun así nos lo has entregado todo en la persona de tu adorado Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Te damos gracias Dios misericordioso, porque nos miras con bondad y no permites que tu ira caiga sobre nosotros, aun cuando renunciamos a nuestra fe por ir detrás de los bienes pasajeros que ofrece el mundo. Te suplicamos que nos ayudes a ser perseverantes en la esperanza, de manera que ninguna situación, por buena o difícil que se presente, nos separe de Ti. Madre del Cielo, Virgen Bendita, no permitas que el sueño del pecado o las distracciones del maligno nos hagan bajar la guardia en este camino hacia tu adorado Hijo. Amén

La Natividad de la Santísima Virgen María - Septiembre 08

Celebremos con alegría el Nacimiento de Maria, la Virgen: de ella salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios 
Nueve meses después de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Madre del Hijo de Dios, celebramos la fiesta de su nacimiento. Como el sol nace en Oriente, también de esta región surgió la primera celebración de la Natividad de la Madre de Dios. Fue fijada el 8 de septiembre, día en que se abre el ano litúrgico bizantino, y que también se cierra con otra celebración mariana la Dormición. San Andrés de creta refiriéndose al día del nacimiento de la Virgen, exclamó: "Hoy, en efecto, ha sido construido santuario del Creador de todas las cosas; la Creación, de un modo nuevo y más digno, queda dispuesta para hospedar en sí a Supremo Hacedor". Recordamos las palabras de San Juan Damasceno en la basílica de Santa Ana: "iOh reja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada toda la Creación! Por medio de ustedes, en efecto, la Creación ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre a única que fue digna del Creador oh felices entrañas de Joaquín, de as que provino una descendencia absolutamente sin mancha! iOh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada luz Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente. Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna mutación o mejor dicho, por su benévola condescendencia apareció en la Tierra y convivió con los hombres Dedicamos este pequeño himno a nuestra Madre del cielo: Hoy nace una clara y celestial. De estrella, tan divina Ana y de Joaquín, oriente de aquella estrella divina, sale luz clara y de ser pura eternamente; el alba más clara y bella no le puede ser igual, que con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella.

Santísima Virgen María, Reina. Agosto 22

Maria, nuestra Reina, está de pie, a la derecha de Cristo, enjoyada con oro vestida de perlas y brocado. (Cf. Sal 44, 10.14)
Cuando contemplamos el Quinto Misterio Glorioso en el Santo Rosario meditamos con gran alegría la Coronación de la Santísima Virgen María como Reina universal de todo lo creado. El Concilio Vaticano II en el numeral 59 de la Constitución sobre la Iglesia Lumen Gentium (Luz de las Naciones), afirma que "la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original y terminando el curso de su vida terrena, fue asunta en alma y en cuerpo a la gloria celestial, enaltecida por el Señor como Reina del Universo, para que se asemejara más plenamente a su Hijo, Señor de los que dominan (Ap 19, 16) y vencedor del pecado y de la muerte Esta celebración fue instituida en el año 1955 por el Papa Pío XII y trasladada a los ocho días después de a Solemnidad de la Asunción de María al cielo para poner de manifiesto su perfecta y total glorificación junto a su Hijo, Rey y Señor de todo el universo. El Papa San Juan Pablo II al meditar este misterio tan sublime, afirma que el título de Reina no sustituye al de Madre: su realeza sigue siendo un corolario de su peculiar misión materna, y expresa simplemente el poder que le ha sido conferido para llevar a cabo esta misión Los cristianos miran con confianza a María Reina, y esto aumenta su abandono filial en Aquella que es Madre en el orden de la gracia". Al ser Madre de Dios, María Santísima se vio adornada por El con todas las gracias y títulos más nobles. Fue constituida como Reina y Señora de todo lo creado; es tan Reina poderosa como Madre cariñosa. Que al rezar el Santo Rosario meditemos este santo misterio y contemplemos a la Virgen María intercediendo por nosotros, sus hijos amados.

Asunción de Santa María Virgen - Agosto 15

Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor de la Virgen Maria: de su Asunción se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios (Cf. Ap 12, 1) 
Solemnidad. El dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios luego de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII el de noviembre de 1950, en la Constitución "Munificentisimus Deus" que dice: "declaramos y definimos como dogma divinamente revelado que la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo". El Papa Francisco, en el presente Jubileo de la Misericordia, nos recuerda que "el Concilio Vaticano ll, al final de la Constitución sobre la lglesia (Lumen Gentium), nos ha dejado una bellísima meditación sobre María Santísima. Recuerdo solamente las palabras que se refieren al misterio que hoy celebramos. La primera es ésta: "la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo" (LG 59). Y después, hacia el final, ésta otra: "La Madre de Jesús, glorificada ya en los cielos en cuerpo y alma, es la imagen y comienzo de la lglesia que llegará a su plenitud en el siglo futuro. También en este mundo, hasta que llegue el día del Señor, brilla ante el Pueblo de Dios en marcha, como señal de esperanza cierta y de consuelo (LG 68)". Y continúa exhortando el Papa: "Cristo es la primicia de los resucitados, y María es la primicia de los redimidos, la primera de aquellos que son de Cristo. Es nuestra Madre pero también podemos decir que es nuestra representante, es nuestra hermana, nuestra primera hermana, es la primera de los redimidos que ha llegado al cielo".

La Transfiguración del Señor - Agosto 06

En una nube luminosa se apareció el Espiritu Santo y se oyó la voz del Padre que decia: Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchenlo (Mt 17, 5)
Esta fiesta recuerda el día en que nuestro Señor Jesús, en la cima del monte Tabor, se apareció vestido de gloria, hablando con Moisés y Elías ante sus tres discípulos preferidos, Pedro, Juan y Santiago. La celebración festiva de la Transfiguración del Señor se venía celebrando desde muy antiguo en las iglesias de Oriente y Occidente, pero el Papa Calixto III, en 1457 la extendió a toda la Iglesia para conmemorar la victoria que los cristianos obtuvieron en Belgrado, sobre Mahomet II, orgulloso conquistador de Constantinopla y enemigo del cristianismo, y cuya noticia llegó a Roma el 6 de agosto. Una de las meditaciones del Papa Benedicto XVI nos dice que "la montaña (tanto el Tabor como el Sinaí) es el lugar de cercanía con Dios. Es el espacio elevado donde se puede respirar el aire puro de la Creación. Es también el lugar de la oración, donde se está en a presencia del Señor, como Moisés y Elías, que aparecen junto a Jesús transfigurado y hablando con Él del éxodo" que le espera en Jerusalén, es decir, su Pascua. La Transfiguración es un acontecimiento de oración: allí el Salvador se sumerge en Dios, se une íntimamente a El, adheridos con la propia voluntad humana a la voluntad de amor del Padre y así la luz lo invade y aparece visiblemente la verdad de su ser: Él es Dios, Luz de Luz. Incluso a túnica de Jesús se vuelve blanca y deslumbrante... Aquí está el momento ase la Transfiguración, que es anticipación de la Resurrección, pero ésta presupone la muerte; el Señor manifiesta a los apóstoles su gloria para que tengan la fuerza de afrontar el escándalo de la Cruz"

Ten Misericordia de nosotros, Señor !!

Señor y Dios todopoderoso, te damos infinitas gracias por todo lo que nos concedes a diario y por las muchas formas con que nos demuestras tu amor. Te suplicamos que tengas misericordia de nosotros por tantas ocasiones en que hemos olvidado nuestra consagración bautismal y hemos actuado indiferentes ante tu voluntad. Con un corazón contrito y arrepentido, te suplicamos que nos enes de tu Espíritu, no solo para alabarte con los labios sino para mostrarte a nuestros hermanos con las obras de nuestras manos. Amada Virgen María, Tú fuiste más dichosa por escuchar la Palabra que por ser la Madre del Redentor, por eso mpianos de la soberbia y crea en nosotros un corazón puro que solo palpite por el querer de Dios. Amén.

Santa María, Reina de La Paz - Julio 28

Con razón María Santísima, la Madre del Mesías (el rey pacífico que nos trae la paz, no como la da el mundo), es llamada Reina de la Paz. Bajo esta advocación la celebran las naciones de América Latina. María es Reina de la paz porque aplasta la cabeza soberbia del Dragón infernal (Gn 3, 15), promotor del odio, la guerra, la división y la muerte entre los hombres. El Papa de la misericordia, Francisco, afirma que "la paz que Dios Padre desea sembrar en el mundo, debe ser cultivada por nosotros y también conquistada. Comencemos a abrir el corazón, despertando la atención del prójimo pues esta es la vía para la conquista de la paz. Esto implica una verdadera lucha, un combate espiritual que tiene lugar en nuestro corazón. Además de la guerra, también es enemiga de la paz, la indiferencia que hace pensar solo en sí mismo y crea barreras, sospechas miedos y cerrajones... Descubrir el rostro de Dios hace nueva la vida es un Padre enamorado del hombre, que no se cansa nunca de recomenzar de nuevo con nosotros para renovarnos". Nuestra Madre Santísima quiere conducirnos al reino de la paz, nunca de odios y rencores, de una paz con que se llenan los corazones que reciben la gracia de Dios (ls. 9,6) Queridos hermanos, esta celebración mariana debe conducirnos a ser personas de paz, fomentando la reconciliación en los ambientes donde nos encontremos. Le pedimos a Santa María, Reina de la paz, que nos continúe ayudando a erradicar el odio los rencores, la maldad, el egoísmo y la violencia, factores que promueven la guerra y la división, para que a través de su intercesión maternal vivamos en armonía.