Señor, hazme instrumento de tu Evangelio.

Señor, sabemos que para cumplir tus mandamientos es necesario vivir en comunión con los demás hermanos, acogerte en las necesidades del prójimo y auxiliar a quien lo necesita. Sabemos, Señor, que no podemos abusar de tu bondad y debemos saber interpretar los signos con los cuales siempre nos acompañas y nos das amor. Te pedimos, Señor, que iluminados por tu infinita sabiduría, nos permitas liberar a nuestros hermanos de tantos mecanismos de opresión que atentan contra su dignidad. Ayudanos a ser instrumentos de tu Palabra, para que nuestros pueblos sepan acogerte como el Dios que libera, y llévanos a mejores territorios, donde tu amor es evidente y se transparenta con claridad. Por intercesión de tu Santísima Madre, la Virgen María, escucha nuestras suplicas y llévanos de su mano protectora para que no caigamos en el vacío del desprestigio y la sinrazón, y solo así sepamos discernir los signos que presentas para nosotros. Amén.

Señor, enséñanos a perdonar de corazón.

Señor Jesucristo, perdonar es algo muy difícil para nuestra naturaleza humana, el odio y la amargura por las heridas nos hacen temer, pero junto a Ti podemos sanar y recobrar la esperanza. Señor, pedimos por aquellos que nos ofendieron, llénalos de luz, amor y perdona sus ausencias, pues quizás no han aprendido a amar de verdad y no han encontrado el camino de alegría, felicidad y amor al prójimo. Con profunda confianza te pedimos perdón, Señor, por las veces que no hemos sabido perdonar sino que condenamos con dureza, olvidando que Tú nos perdonaste primero y sin límites. Ayúdanos a comprender la debilidad del hermano; danos un corazón grande, bondadoso y misericordioso, que nunca ofenda y reciba a todos con alegría. Concédenos un corazón como el tuyo, de manera que antes de juzgar, perdonemos; de gritar, abracemos; y de despreciar, acojamos. Que por la intercesión y el auxilio de tu amadísima Madre, la Virgen Maria, no nos cansemos de perdonar, y juntos construyamos una sociedad donde reine el amor, la justicia y la misericordia. Amén

Asunción de Santa María Virgen- Agosto 15

Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor de la Virgen María: de su Asunción se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios. (Ap 12,1)
Hoy recordamos las palabras que el Papa Pio XII pronunció en 1950 al definir este dogma con la Constitución Munificentisimus Deus: "Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces, y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria del Dios omnipotente; que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre, y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del Cielo". María Asunta a los cielos es la gloriosa Mujer del Apocalipsis, es la Hija del Rey, hermosamente engalanada; es la triunfadora del Dragón infernal; la niña preferida de Dios, que le rinde por tantas gracias un Magnificat de gratitud. Desde su asunción a los cielos, acompaña con amor materno a la lglesia peregrina y protege sus pasos hacia la patria celeste hasta. la venida gloriosa del Señor Jesucristo. El Papa San Juan Pablo II explicó el sentido teológico de este misterio divino: "El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte. En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio. María Santísima nos muestra el destino final de quienes 'oyen la Palabra de Dios y la cumplen". El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra y sobre nuestro fin último: la Vida Eterna.

La Transfiguración del Señor - Agosto 06

"En una nube luminosa se apareció el Espíritu Santo y se oyó la voz del Padre que decía: este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escúchenlo". (Mt 17, 5)
La liturgia nos presenta la Transfiguracion del Senor Dios ha querido en su inmenso amor, mostrarnos lo grandioso que es lo que hace por nosotros. También somos invitados a subir al monte y ver la maravilla de su rostro que desea ser irradiado con cada una de nuestras obras. En la primera lectura, el profeta Daniel tiene una vision nocturna y alli ve a un anciano con su vestido blanco. No es necesaria una vision cuando desde la fe todo lo vemos irradiado del amor de Dios. La fe es ver el actuar del Senor a pesar de las dudas los momentos dificiles en nuestro caminar. Cada vez que vemos el rostro de Dios, la vida se transfigura y por eso repetiremos con el Salmista: "Todos los pueblos contemplan su gloria". San Pedro, en segunda lectura de este dia, expresa que el poder de Dios no es una fabula sino esa experiencia que se ha tenido de El al ver las obras maravillosas. La misma palabra de los profetas ha servido como lampara encendida en el caminar de la fe de muchas personas, hoy deberia ser lo mismo. Dios sigue transfigurando nuestra vida desde su misma Palabra. San Mateo, en su texto evangélico nos presenta a Pedro, Santiago y Juan; tres testigos de este momento unico inenarrable. iQué privilegio tan enorme!, cualquiera de nosotros deberia desear estar en esa experiencia mistica y a la vez terrena. Las palabras de Pedro son la mayor invitacion a vivir cada momento de nuestra vida en un constante buscar a Dios y poder exclamar: "¡Qué bien se esta aqui!". Que nunca nos dé pereza la oracion, la Eucaristia, el santo Rosario, etc., por el contrario sean momentos donde Dios se sigue revelando y nosotros nos dejamos transformar por Él. 

La Dedicación de la Basílica de Santa María - Agosto 05

El sabado lo dedicamos a honrar la figura de la Virgen Santisima y, precisamente hoy, celebraremos la Dedicacion de una Basilica que lleva su nombre. Después del Concilio de Efeso en el 431, en el que la Madre de Jesus fue proclamada Madre de Dios, el Papa Sixto lll (432-440) construyo en Roma, sobre el Monte Esquilino, una Basilica dedicada a la Santa Madre de Dios, que fue llamada mas tarde "Santa Maria la Mayor". Es la lglesia mas antigua dedicada en Occidente a la Virgen Santissima. Recibe también el nombre de Santa Maria de las Nieves, porque, segun una tradicion muy antigua, fue Ella quien inspiro la construccion de la a en el Esquilino, el lugar en donde queria que se realizara su morada. Se le aparecio en un sueno a Juan Patricio, a su esposa y al Papa Liberio, y les pidio la construccion de la lglesia en su honor. La manana del 5 de Agosto, la colina del Esquilino aparecio llena de nieve, el Papa definio el perimetro de la nueva Iglesia y Juan, junto con su esposa, se ocuparon de la financiacion. Asi surge la advocacion de Nuestra Senora de las Nieves, Santa Maria del Pesebre o Santa Maria La Mayor o Basilica Liberiana. Este grandioso templo es uno de los cuatro Mayores de Roma uno de los mas bellos visitados por los cristianos catolicos. En este templo se conserva la parte mayor de la Cuna de Belén y, en la Noche de Navidad, el Papa celebra la Eucaristia. Casi todos los cuadros de la Basilica hacen alusion a diversos misterios de la Virgen Maria: Anunciacion, Visitacion, Maria con el Nino Adoracion de los Reyes, huida a Egipto.

San Joaquín y Santa Ana - Julio 26

Padres de la Santísima Virgen Maria. Santa Ana, oriunda de Belén y San Joaquín de Nazaret, en la Galilea; vivieron en el siglo primero antes de Cristo en la ciudad de Jerusalén El Papa Benedicto XVI nos exhorta a reflexionar que "esta memoria litúrgica hace pensar en el tema de la educación, que ocupa un lugar importante en la pastoral de la lglesia En particular, nos invita a rezar por los abuelos, que en la familia son los depositarios y a menudo los testigos de los valores fundamentales de la vida. La tarea educativa de los abuelos siempre es muy importante, más todavía cuando, por distintas razones, los padres no pueden asegurar una presencia adecuada junto a sus hijos cuando están creciendo". Esta pareja de esposos se habrían trasladado a Jerusalén, llegando San Joaquín a ser sacerdote en el Templo. Pero en 20 años de matrimonio no habían tenido ningún hijo. La esterilidad entre los hebreos era considerada como un castigo del Cielo. No pocas veces se les menospreciaba y en el templo escuchaban murmurar a la gente y esto les hacia sufrir mucho. Santa Ana se entregó a la oración, hasta que un día, mientras San Joaquín estaba trabajando en el campo, un ángel se le apareció anunciándole que tendría un hijo. Tiempo después nació María, concebida sin pecado original y destinada a ser la Madre de Jesucristo. A los tres años presentaron a María en el Templo, y parece que San Joaquín habría muerto poco después, y Santa Ana algunos años más tarde. Les pedimos piadosamente que intercedan por nuestras familias, especialmente por nuestros abuelos. Santa Ana es patrona de los niños y se le invoca para el buen parto. San Joaquín es patrono de las parejas y de los comerciantes de tejido.

Apóstol Santiago: Patrono de España - Julio 25

Este día se viste de fiesta para celebrar a uno de los doce pilares de la fe: Santiago, Apóstol. Nació probablemente en Betsaida en tiempos de Jesús. Fue elegido Apóstol por Cristo, y fue el primero de los Doce en ser martirizado y uno de los discípulos predilectos de Cristo. Por su temperamento impetuoso a San Santiago y a su hermano Juan, Jesús les había puesto el significativo sobrenombre de "hijos del trueno". Estaba aquella tarde junto con su padre Zebedeo y Juan, remendando las redes a orillas del mar de Galilea; caminando por la playa ven venir al Maestro Jesús, quien, al pasar junto a ellos, los llamó, y dejándolo todo lo siguieron y nunca más lo abandonaron. Uno de los recuerdos inolvidables fue aquel dia, cuando junto a Jesús, camino a Jerusalén pasaron por la región de Samaria; en aquel tiempo los judios y samaritanos vivían enemistados, por lo que no quisieron acogerlos. Ante esto, a San Santiago a su hermano Juan les salió el carácter de trueno: "&Quieres que pidamos que baje fuego del cielo los consuma ahora mismo?" Pero Jesús los reprende: "No saben ustedes de qué espíritu son: El hijo del hombre no ha venido a perder las almas sino a salvarlas" (Lc 9, 54). Después de la ascensión del Señor, el Apósto Santiago se quedó en Jerusalén en Samaria, sin embargo, algunos afirman que se fue a España. Hoy, en Santiago de Compostela, se celebra está gran fiesta en honor de uno de los pilares de la lglesia. Este apóstol nos dejó la bella carta que lleva su nombre y fue martirizado hacia el año 44 en Jerusalén.

Santa María Magdalena - Julio 22

Discípula de Jesús. Nació en Magdala costa occidental del lago de Genesaret en tiempos de nuestro Señor. Una mujer de temperamento cálido sin temor, y confianza absoluta en la resurrección del Señor. El gran cambio de su vida se dio el día en que, por una casualidad, se encontró con el Maestro de Nazaret, desde ese momento, permaneció siempre fiel y le acompañó en varias de sus peregrinaciones. No sabemos muchos datos de su vida ni la edad a la que se convierte, ni la clase social a la que pertenecía. Solo sabemos que de pecadora se convirtió en la amiga fiel de Jesús y la primer testigo de su Resurrección. La vemos a los pies de la Cruz, acompañando al que, aparentemente, había fracasado; la vemos luego junto al sepulcro, dispuesta a cumplir con respeto y cariño, el rito de ungir el cuerpo del amigo con aceites aromáticos. Esto ya lo había hecho aquella primera vez que lo encuentra, cuando de rodillas, derramó sobre sus pies el mejor perfume que tenía y lo seco con sus cabellos. En esta oportunidad después de su muerte, va a repetir este acto, pero desconsolada, descubre que el cuerpo no estaba "LDónde lo han puesto? Se lo han robado? Quién se lo ha llevado?" Y por toda respuesta escucha una inimitable voz que pronuncia su nombre: María. Era el Maestro; ese día recibió la gran misión: anunciar que el Señor vive y va a los cielos. La tradición cuenta que de aquí habría viajado a Francia en donde vivió proclamando el Evangelio.

Santo Tomás, Apóstol - Julio 03

Entramos a la décima tercera semana del Tiempo Ordinario, y en ella celebramos la fiesta del Apóstol Santo Tomás, a quien se le conoce por su incredulidad" después de la muerte del Señor. Jesús se apareció a los discípulos el día de la Resurrección para convencerlos de que estaba vivo realmente. El apóstol Tomás que estaba ausente, se negó a creer en la Resurrección de Jesús: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré Sin embargo, luego de ver a Cristo resucitado, se reivindica con esta bella exclamación: "¡Señor mío y Dios mío! El venerable Papa emérito, Benedicto XVI, nos recuerda que "Santo Tomás Apóstol era judío, pescador de oficio. Tuvo la bendición de seguir a Cristo, quien lo hizo apóstol en el año 31, aproximadamente. El Evangelio de San Juan lo llama a veces con el apodo de "Didimo" (Jn 11, 16; 20, 24; 21, 2), que en griego quiere decir 'mellizo'; no se conoce el motivo de este apelativo El Cuarto Evangelio, nos ofrece algunos rasgos significativos de su personalidad. La exhortación que hizo a los demás apóstoles cuando Jesús, en un momento crítico de su vida decidió ir a Betania para resucitar a Lázaro, acercándose así de manera peligrosa a Jerusalén en esa ocasión, Tomás dijo a sus condiscípulos: "Vayamos también nosotros a morir con El' (Jn 11, 16). Esta determinación para seguir al Maestro es verdaderamente ejemplar y nos da una lección valiosa: revela la total disponibilidad a seguir a Jesús hasta identificar su propia suerte con la de El y querer compartir la prueba suprema de la muerte". Murió martirizado en el año 72 en Mailipur, India.

San Pedro y San Pablo, Apóstoles - Junio 29

En un ambiente festivo celebramos la solemnidad de dos grandes pilares de la Iglesia Católica, y por supuesto de nuestra fe cristiana. Estos dos apóstoles, testigos de Jesucristo, sufrieron el martirio en Roma San Pedro entre los años 54 y 67 muriendo crucificado cabeza abajo, cerca del lugar que ocupa la Basílica Vaticana, edificada sobre su sepulcro San Pablo murió decapitado según la tradición en el año 67, junto a la Vía Ostiense, a cinco kilómetros de Roma, cerca de la Basílica construida sobre su sepulcro. El Papa Francisco nos cuenta que "el testimonio del apóstol Pedro nos recuerda que nuestro verdadero refugio es la confianza en Dios: ella disipa todo temor y nos hace libres de toda esclavitud y de toda tentación mundana. Pedro recobró su confianza cuando Jesús le dijo por tres veces: Apacienta mis ovejas (Jn 21, 15-17). Y, al mismo tiempo él, Simón, confesó por tres veces su amor por Jesús, reparando así su triple negación durante la pasión Pedro siente todavía dentro de sí el resentimiento de la herida de aquella decepción causada a su Señor en la noche de la traición. Ahora que él pregunta: Me amas?, Pedro no confia en sí mismo y en sus propias fuerzas, sino en Jesús y en su divina misericordia: Señor, Tú conoces todo; Tú sabes que te quiero (Jn 21,17). Todos sabemos que San Pablo, nacido en Tarso de Cilicia, fue un celoso judío, perteneció al grupo de los fariseos y una vez convertido, pasó a ser un gran seguidor y apóstol de Jesús de Nazaret. De perseguidor de los nazarenos, se convirtió en apóstol del Evangelio de Jesús, testigo de la vida resucitada y resucitadora de Cristo". San Pedro es la "roca" sobre la que se edifica la lglesia y San Pablo es el impulso misionero que debe caracterizar a los creyentes.

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro - Junio 27

El 27 de junio se celebra la Fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, patrona de los Padres Redentoristas y cuyo icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso. Esta imagen recuerda el cuidado de la Virgen por Jesús, desde su concepción hasta su muerte, y que hoy sigue protegiendo a sus hijos que acuden a ella. Se dice que en el siglo XV un comerciante adinerado del Mar Mediterráneo tenía la pintura del Perpetuo Socorro, aunque se desconoce el cómo llegó a sus manos. Para proteger el cuadro de ser destruido, decidió llevarlo a Italia y en la travesía se desató una terrible tormenta. El comerciante tomó el cuadro en alto, pidió socorro y el mar se calmó. Estando ya en Roma, él tenía un amigo, a quien le mostró el cuadro y le dijo que un día el mundo entero rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Después de un tiempo, el mercader enfermó y, antes de morir, le hizo prometer a su amigo que colocaría la pintura en una iglesia ilustre. Sin embargo, la esposa del amigo se encariño con la pintura y este no realizó su promesa. Nuestra Señora se le apareció al hombre en varias ocasiones pidiéndole cumpliera, pero al no querer disgustar a su mujer, enfermó y murió. Más adelante la Virgen habló con la hija de seis años y le dio el mismo mensaje de que deseaba que el cuadro fuera puesto en una iglesia. La pequeña fue y se lo contó a su madre. La mamá se asustó y a una vecina que se burló de lo ocurrido le vinieron unos dolores tan fuertes que solo se alivió cuando invocó arrepentida la ayuda de la Virgen y tocó el cuadro. Nuestra Señora se volvió a aparecer a la niña y le dijo que la pintura debía ser puesta en la iglesia de San Mateo, que quedaba entre las Basílicas Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. Finalmente, así se hizo y se obraron grandes milagros. Siglos después, Napoleón destruyó muchas iglesias, entre ellas la de San Mateo, pero un padre agustino logró llevarse secretamente el cuadro y más adelante fue colocado en una capilla agustiniana en Posterula. Los Redentoristas construyen la Iglesia de San Alfonso sobre las ruinas de la iglesia de San Mateo y en sus investigaciones descubrieron que antes ahí estaba el milagroso cuadro de del Perpetuo Socorro y que lo tenían los Agustinos. Gracias a un sacerdote jesuita conocieron el deseo de la Virgen de ser honrada en ese lugar. Es así que el superior de los Redentoristas solicitó al Beato Pío IX, quien dispuso que el cuadro fuera devuelto a la Iglesia entre Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. Asimismo, encargó a los Redentoristas que hicieran que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera conocida. Los Agustinos, una vez que supieron la historia y el deseo del Pontífice, gustosos devolvieron la imagen mariana para complacer a la Virgen. Hoy en día la devoción a Nuestra Señora del perpetuo Socorro se ha expandido por diversos lugares, construyéndose iglesias y santuarios en su honor. Su retrato es conocido y venerado en todas partes del mundo.