Virgen de Fátima - Mayo 13

¡Salve, Madre Santa!. Virgen, Madre del Rey, que gobierna el cielo y tierra por los siglos de los siglos.

La Congregación para la doctrina de la fe ha manifestado que "Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas. La primera y la segunda parte del secreto se refieren sobre todo a la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María, la segunda guerra mundial y la previsión de los daños que Rusia, en su abandono de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad". El santo Padre Francisco visito la gruta de Nuestra Señora de Fátima, y nos recuerda "que el mes de mayo está dedicado a la Virgen". En días anteriores, exhortó a los jóvenes a "cultivar la devoción a la Madre de Dios con el rezo diario del Santo Rosario; a los enfermos a sentir la cercanía de María de Nazaret, especialmente en la hora de la cruz, y a los matrimonios a rezar para que no falte nunca en sus casas el amor y el respeto". Queridos hermanos, rezando el Santo Rosario contemplamos los misterios de Jesús, meditamos sobre los momentos centrales de la vida del Señor, y a través de la Bienaventurada Virgen Maria, nos acercamos al Rey de la Gloria. Que en este dia, en este mes de mayo y durante toda nuestra vida, sea Jesucristo el centro de nuestros pensamientos, de nuestras atenciones y acciones. Agradezcámosle Dios por permitirnos celebrar el centenario de las apariciones de la Madre de Dios en Portugal, y pidámosle que continúe regalándonos su gracia.

Día de la Exaltación de la Santa Cruz - Mayo 03

"Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en Él esta nuestra salvación, vida y resurrección, Él nos ha salvado y liberado" (Cf. Gal 6, 14). 

Estamos de fiesta porque en este día de Pascua celebramos la Exaltación de la Santa Cruz. Según narra la historia por el siglo IV, la emperatriz Santa Elena encontró el madero en que murió Cristo Redentor. Sin embargo, en el ano 614 la Cruz fue tomada de Jerusalén por los persas como trofeo de guerra. Mas adelante, el emperador Heraclio la rescato y el madero retorno a la Ciudad Santa un 14 de septiembre del 628. Desde entonces, se celebra litúrgicamente esta festividad. En Colombia, esta fiesta no se celebra el 14 de septiembre como en algunas partes del mundo, sino hoy, 3 de mayo La muerte de nuestro Señor en la Cruz, nos dice el Papa Francisco, "es el camino que El ha tomado para vencer a la serpiente en su campo. Siempre debemos mirar la Cruz de Jesús, pero no las cruces artísticas, bien pintadas, sino mirar la realidad que era la cruz en ese tiempo, recordando que Jesús se despojo a si mismo y se abajo para salvarnos. También este es el camino del cristiano; de hecho si un cristiano quiere ir adelante en el camino de la vida de fe, debe abajarse de se abajo Jesús. Es el camino de la humildad que supone llevar sobre si las humillaciones como las llevo Jesús". La Cruz es la mas bella historia de amor, el mayor abajamiento y despojamiento del Hijo de Dios y su mayor exaltación, pues es en ella donde nos mostró que su amor no tenia limites y que ni siquiera el miedo a la muerte podía hacerlo retroceder en su compromiso por la salvación de todos. Pidámosle a la Santísima Virgen María que nos dé valor para despojarnos de todo, asumir nuestra propia cruz y abajarnos como lo hizo su amado Hijo.

San José Obrero - Mayo 01

Comenzamos este mes mariano encomendandolo al amparo de San José Obrero. La fecha del primero de mayo nos recuerda las jornadas de luchas y reivindicaciones de la clase obrera durante el siglo XIX y principios del XX. El Papa Pio XII, al instituir en este dia la Fiesta de San José Obrero, quiso cristianizar esta celebración y propuso a San José, el carpintero de Nazaret, como modelo de los trabajadores. El Papa Francisco nos recuerda que "el trabajo forma parte del plan de amor de Dios nosotros estamos llamados a cultivar y custodiar todos los bienes de la creación, y de este modo participamos en la obra. El trabajo, por usar una imagen, nos "unge' y nos colma de dignidad, nos hace semejantes a Dios, que trabajo y trabaja, actúa siempre (Jn 5, 17); da la capacidad de mantenerse a si mismo, a la familia, y contribuir al crecimiento de la nación Aquí pienso en las dificultades que en varios países, encuentra el mundo del trabajo y de la empresa; pienso en cuantos, y no solo los jóvenes, están desempleados muchas veces por de una concepción economicista de la sociedad, que busca el beneficio egoísta, al margen de los parámetros de la justicia social. Deseo dirigir todos la invitación a la solidaridad, los responsables de la cuestión publica el aliento a esforzarse por dar nuevo empuje a la ocupación; esto significa preocuparse por la dignidad de la persona, pero sobre todo quiero decir que no se pierda la esperanza. También San José tuvo momentos difíciles, pero nunca perdió la confianza y supo superarlos, en la certeza de que Dios no nos abandona.

Domingo de Resurrección - Acontecimiento central de la Fe de los Cristianos

"Era verdad, ha resucitado el Señor, aleluya. A El la gloria y el poder por toda la eternidad 
(Lc 24, 34; cfr. Ap 1,6) 

Querida familia, la Resurrección de Jesús es el acontecimiento central de la fe de los cristianos, eso podemos concluir del discurso de San Pedro en la primera lectura; por eso, todos nosotros debemos anunciar a viva voz que Cristo ha resucitado; es nuestra misión. De lo anterior vienen muchas consecuencias y una de ellas es la que san Pablo expone en la segunda lectura: «Busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios» (Col 3, 1). Tenemos la oportunidad de ser criaturas nuevas gracias a la Resurrección de Jesús; aprovechemos y esforcémonos por alcanzar la santidad; es decir, busquemos imitar el ejemplo de mansedumbre, servicio y humildad que nos ha dado el Maestro. Por otra parte, la escena del Evangelio de San Juan presenta unos personajes que vivieron una experiencia de amor muy profunda al lado de Jesús: María Magdalena, Simón Pedro y el otro discípulo a quien amaba Jesús. La muerte del Maestro no rompió el vínculo de amor que ya existía, pues el amor pervive, jamás muere. Una vez que Simón Pedro entra al sepulcro y verifica lo que María Magdalena dijo, también entra el otro discípulo, quien ve y se afirma en lo que ha sentido por su Mentor. Hermanos, la Pascua es la experiencia plena del Amor, en la que Dios nos hace partícipes de su misma Vida. Solamente el Amor nos hace ver lo que la vida nos quiere ocultar y nos puede hacer experimentar la Presencia de Dios sin necesidad de pruebas tangibles.

La Resurrección consiste en saber que existe la esperanza

Saludos, hermanos en Jesús y María. La liturgia de esta noche se proclama entre la oscuridad y la Luz, porque el pecado nos sumió en el error y la Resurrección, después del sacrificio redentor de Jesús, nos dio nueva vida. Ahora la Luz de Cristo resplandece y nos permite ver nuestra existencia no como un elemento más dentro de la realidad, sino como protagonista de una Historia Salvifica que reclama nuestra activa participación para dar plenitud al Plan de Dios en cada uno. El Padre quiso culminar su creación con la presencia del hombre, pero la humanidad ha tendido a perder su identidad y a olvidar quién es su Hacedor. El recorrido que en esta noche hacemos por el Antiguo Testamento nos muestra claramente que Dios siempre ha tomado la iniciativa y que nosotros no hacemos más que desestimar su profundo Amor y su infinita Misericordia; no obstante, a pesar de nuestra infidelidad, el Padre sigue adelante con su Plan, dejándonos como baluarte a su propio Hijo, para que podamos contemplar la Salvación en Él y participar de la Luz eterna al aceptar su Palabra y Testimonio. Por Cristo hemos dejado las tinieblas y nos hemos injertado en el resplandor de una Luz que no tiene ocaso; aquí podemos recordar las palabras de Juan el Bautista que en su momento afirmó: «Yo los bautizo con agua, pero Él los bautizará con Espíritu Santo» (Mc 1, 8). Hermanos, renovemos esta noche nuestros compromisos bautismales, para que Cristo, Luz del mundo, resplandezca y dé al mundo nueva vida.

Sábado Santo - Vigilia Pascual en la Noche Santa. ¡Ha Resucitado, Aleluya!

Hermanos, todo lo celebrado hasta aquí llega a su plenitud, porque Jesús, después de morir en la Cruz, al tercer día resucitó y se manifestó revestido de Gloria. Pero, antes de ver tan magno acontecimiento, contemplemos por un instante el rostro de dolor de la Inmaculada Virgen María, ya que es Ella quien ha padecido con vehemencia el sufrimiento de su Hijo Jesús. La Virgen Madre sintió la ausencia del Hijo que le fue arrebatado; al dejarlo en el sepulcro, comenzó para Ella una vigilia que finaliza en el preciso instante en el que le fue comunicada la noticia: jtu Hijo ha Resucitado! Por otra parte, Resurrección de Jesús le ha dado a la Historia de Salvación toda su razón de ser, ya que lo anunciado por los profetas ha llegado a pleno cumplimiento. La Luz de Cristo ha destrozado la oscuridad del pecado para dar a sus hermanos una vida plena y revestida de fe, esperanza y profundo amor. El profeta Ezequiel había anunciado que Dios tomaría de todas las naciones a sus hijos y los reuniría en un mismo suelo, dándoles un corazón de carne y un espíritu totalmente renovado (Ez 36, 25 - 26). Dos cosas surgen de este anuncio: el Bautismo y la Jerusalén Celestial, porque en el Bautismo somos sepultados con Cristo, participamos de su muerte y resucitamos a una vida nueva (Rm 6, 4), que, vivida conforme a la Voluntad del Padre, nos dará la lave de entrada a aquella ciudad que Dios mismo ha preparado desde tiempos inmemorables. Revistámonos de eternidad, para que nuestra vida sea respuesta eficaz para todo aquel que quiera arrancar de su existencia las tinieblas y ver el resplandor del Cielo en su caminar.

Viernes Santo - Aceptemos la Majestad de Jesús

Jesús es puesto en el patíbulo de la Cruz; desde allí vencerá al pecado y a la muerte, y coronará con sangre su obra de redención. Muchos han contemplado la ignominia con la que. ha sido tratado, pero pocos, sin importar las consecuencias, han decidido acompañarlo hasta el final. Hoy bien vale la pena participar en la celebración de la Pasión, pero lo más importante es que a partir de la experiencia celebrativa, nuestra humanidad se vea transformada por aquel Amor que se hizo Sacrificio.por cada uno de nosotros. El dolor de Jesús es un dolor reparador, porque ha restaurado las heridas que a través de nuestra historia nos ha ido dejando el pecado. Por eso nos acercamos al madero de la Cruz y adoramos en él a quien entregó hasta la última gota de su sangre por nuestra salvación. Pilato, movido por la Gracia Divina, no por sus méritos ni mucho menos por su devoción, cuelga en la cruz un letrero que dice: «Jesús Nazareno Rey de los judios» (Jn 19, 19). Dicha inscripción fue escrita en hebreo, latín y griego, lo que quiere decir que Cristo no solo es Rey, sino que dicho reinado está para ser reconocido por todos en el mundo. No obstante dicho reconocimiento se dará a partir de una experiencia personal con el Maestro; no sin razón, uno de los que habían sido crucificados con É aceptó en su corazón la Majestad de Jesús, se arrepintió, pidió perdón y, por consiguiente, se ganó el Cielo en el último minuto de su existencia. Dios no se limita, ni mucho menos deja de insistir para que sus hijos lleguen a los pies de la Cruz, para que reconozcan en ella al Redentor del mundo y, en El, el camino que lleva a la Salvación.

Jueves Santo - Eucaristía, Sacramento de Salvación

Queridos hermanos, hemos llegado al culmen de la Cuaresma y al inicio del Triduo Pascual. Ahora lo experimentado en estos cuarenta días cobra todo su sentido, porque lo que vamos a celebrar es consecuencia directa de lo que el ayuno, la oración y la ofrenda nos han permitido descubrir, no solo en lo personal, sino también desde lo comunitario. La Eucaristía ha sido desde su institución Sacramento de Salvación, ya que el alimento recibido (Palabra de Dios, Cuerpo y Sangre de Cristo) proporciona a quien lo recibe la fuerza necesaria para seguir peregrinando sin desfallecer Asimismo, al comulgar dejamos que nuestra corporeidad se transforme en altar, sagrario y custodia, porque lo escuchado y lo comulgado hacen que nuestra condición de pecado se debilite, hasta llegar al aniquilamiento, y que la gracia santificante se haga viva y eficaz. Jesús se queda en medio de nosotros como Sacerdote, Sacrificio y Altar, ya que a través de Él, el Padre recibe nuestra adoración, ofrenda y oración, y deja en medio de su Iglesia la impronta de su Amor y de su misericordia. Además, Jesús instituye sacerdotes para que su Sacrificio se perpetúe en el tiempo y llegue a plenificarse en la eternidad, donde ver a Dios y estar en su Presencia es la suma recompensa para quien decidió seguir las huellas del Maestro con radicalidad. En pocas palabras, en estos dos sacramentos Eucaristía y Orden Sacerdotal, se manifiesta claramente el mandamiento del amor, porque el sacerdote actúa asumiendo en sí mismo a Jesús y se dona sacrifico al mente para que su redil se nutra con la Palabra de Dios, el Pan de Cristo y su testimonio.

Miércoles Santo - Es hora de despertar del sueño

Hermanos, los seres humanos no somos una creación accidental un producto de la nada o del azar somos un proyecto de Dios hecho realidad. Además, nos distinguimos del resto de la creación porque Él fijó en nosotros su amor y su confianza. El Señor nos ha dotado de inteligencia, voluntad y memoria, para que todo cuanto hagamos tienda al bien y a la búsqueda de la verdad; no obstante, la realidad nos dice todo lo contrario. Estamos en un mundo extremadamente cambiante, donde lo que se impone es el pensamiento de unos cuantos y no la Voluntad del Creador. Le hemos dado la espalda al Cielo, pues nuestros corazones y mentes se han dejado llevar por ideologías que nada tienen que ver con el proyecto de Dios. Lo paradójico de todo esto es que nos estamos dejando arrastrar por la corriente, sin darnos cuenta del daño que esto causa . ¿ Dónde están los carismas , talentos y dones que el Maestro dejó grabados en nuestros corazones? Es hora de despertar del sueño, como dice San Pablo (Rm 13, 11). Es hora de levantar nuestras voces, para dar claro testimonio de la obra de Dios en nuestras vidas y del valor que tiene para el universo entero . ¿ A qué le tememos ? ¿ A los ultrajes ?, ¿ a los salivazos ?, ¿ a las recriminaciones ?, ¿ a las calumnias ? No olvidemos que el mismo San Pablo nos exhorta a no tenerle miedo a nada y dar la vida por Aquel que nos amó hasta el extremo. Asumamos con valentía nuestro ser cristiano, para que la Cruz de Cristo y su Resurrección resplandezcan en el mundo, y la humanidad vea en el horizonte una luz de esperanza.

Martes Santo - Llamados a Transformar el Mundo

En muchas ocasiones nos detenemos a planear nuestro futuro y a proyectarnos como profesionales, razón por la cual escogemos una carrera, buscamos un trabajo y nos preocupamos por mantenernos actualizados. Lo anterior está bien y hace parte de nuestro desarrollo como personas , pero ¿qué tan partícipe hacemos a Dios de nuestros planes? Hoy, Isaías nos da una lección de vida, porque nos dice que Dios nos llama y nos forma desde el vientre como siervos suyos, es decir, nos capacita para afrontar con valentía la cotidianidad y para suscitar en el mundo la transformación que requiere. No estamos solos, porque el mismo Dios ha querido caminar a nuestro lado, para que, a pesar de las dificultades, la vida tenga un matiz distinto y sea vista desde la esperanza. "¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida?" (Mt 16, 26). Dios no nos va a pedir cuentas de los doctorados, de los ascensos o de las metas cumplidas, Él nos preguntará por las personas que dejamos de ayudar, de aconsejar y de guiar por el camino correcto. Jesús nos va a reclamar por las ocasiones en las cuales lo negamos y lo dejamos solo, por aquellos momentos donde pudimos confesarlo y preferimos callar porque fue más fuerte el qué dirán; en últimas, Él nos va a interpelar para dejarnos ver que, a pesar de tener la capacidad de amar y de entregar, preferimos el silencio y la individualidad, desconociendo al otro y viéndolo como obstáculo. Hermanos, dejemos que sea Jesús quien geste en nosotros una nueva persona, para que el mundo con nuestro cambio se vea realmente transformado.

Lunes Santo - Asumamos nuestra tarea

Hermanos, estamos en la semana más importante, no solo del año litúrgico, sino también de nuestra vida como cristianos, razón por la cual, y sin dejar de lado lo que vivimos durante la Cuaresma, vale la pena contemplar con delicadeza lo que Dios nos quiere decir a través de su Palabra, porque desde ya nos está llamando a asumir nuestra tarea como siervos; es decir, como servidores del Servidor. Nos ponemos a los pies del Maestro para servirlo, para adorarlo, para dejarle todas nuestras miserias y para descubrir en Él el sentido de la donación. Así respondemos a la invitación que nos hace Dios a abrir los ojos de los ciegos, a liberar a los cautivos de la prisión y a sacar de la mazmorra a los que habitan en tinieblas. La actitud del siervo sufriente no es lamentarse por cuenta de la adversidad, sino aprovechar la oportunidad para configurarse con Aquel que se hizo sacrificio, víctima y altar, aportando así a la redención del género humano. Dios tiene puestos sus ojos en sus siervos porque sabe que el servicio requiere de acompañamiento. No sin razón, Jesús quiso formar una comunidad, para que en su momento estos hombres asumieran la misión que Él sabiamente les dejaría como legado. Hermanos, no somos ajenos a la herencia de Jesús; nuestra condición de bautizados nos capacita para recibir instrucción a través de su Palabra, de su doctrina y de su testimonio. No dejemos pasar desapercibida esta Semana Santa, para que lo vivido, lo escuchado y lo contemplado susciten en cada uno de nosotros el deseo de servir y de darlo todo, como lo hizo año nuestro sabio Rey.