Frases del Papa Francisco

No sirve de mucho la riqueza en los bolsillos cuando hay pobreza en el corazón ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Cuando vayas subiendo saluda a todos. Seguro que son los mismos que vas a encontrar cuando vayas bajando ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Nunca he visto un camión de mudanzas detrás de un cortejo fúnebre, nunca. Pero existe un tesoro que podemos llevar con nosotros, un tesoro que nadie puede robar, que no es lo que "hemos ahorrado" sino " lo que hemos dado a los demás" ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

El matrimonio es un trabajo de todos los días, se puede decir que artesanal, un trabajo de orfebrería porque el marido tiene la tarea de hacer más mujer a la mujer y la mujer más hombre al marido ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Tener un lugar a donde ir se llama Hogar ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Tener personas a quien amar se llama Familia y tener ambas se llama BENDICIÓN ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Jamás provoques lágrimas en un rostro que te ha regalado sus mejores sonrisa ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por lo que perdiste, lucha por lo que te queda. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por lo que ha muerto, lucha por lo que ha nacido en ti. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por quien se ha marchado, lucha por quien está contigo. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por quien te odia, lucha por quien te quiere. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por tu pasado, lucha por tu presente. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

No llores por tu sufrimiento, lucha por tu felicidad... Con las cosas que a uno le suceden vamos aprendiendo que nada es imposible de solucionar, solo sigue adelante  ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Pedir perdón no siempre significa que estamos equivocados y que el otro está en lo cierto. Simplemente significa que valoramos mucho más una relación que nuestro ego. ♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️

Señor, te pedimos claridad para seguirte.

Señor y Dios nuestro, queremos escuchar tu voz: háblanos en la profundidad de nuestro ser! Te suplicamos que tengas misericordia de nosotros por tantas ocasiones en que oímos tu Palabra pero no prestamos atención a lo que quieres de nosotros y también por aquellas en que aun conociendo tu Voluntad, vamos en contra de lo que nos enseñas. No permitas que transitemos por el sendero de la incoherencia, sino que en todo momento demos testimonio de lo que quieres de nosotros. Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y mantennos unidos en el amor, de manera que en nuestra lglesia no hayan divisiones y nos dirijamos a un mismo fin. María, auxilio de los cristianos, en Ti confiamos para no desfallecer en nuestro camino a la casa del Padre Amén

Domingo Santo: "El Sepulcro esta vacío"

"Era verdad, ha resucitado el Señor, aleluya A Él la gloria y el poder por toda la eternidad" 
(Lc 24, 34)
Hermanos ¡felices pascuas de Resurrección! La luz y la vida vencieron la muerte y la tristeza; el pecado no tiene la última palabra y el mundo no ha salido victorioso, Dios ha realizado su obra y ha cumplido su promesa: nos entregó la vida verdadera y la felicidad completa. Aún resuenan en nuestros oídos los cantos de la liturgia bautismal, el pregón pascual y el canto jubiloso del gloria y tenemos vivas la imagen de la entrada solemne del cirio encendido en el templo en medio de la oscuridad, mientras se cantaba: "Luz de Cristo; demos gracias a Dios". La liturgia de anoche fue extensa, pues se bendijo el fuego, el agua, se renovaron las promesas bautismales, se proclamaron varias lecturas bíblicas, que sintetizaban la historia de la salvación". Puede que por la emoción del instante y la belleza de la ceremonia pasemos por alto muchos detalles, pero este es el momento de considerarlos y darles importancia que merecen. Por ejemplo, la liturgia de la Palabra está compuesta por siete lecturas del Antiguo Testamento, ocho salmos, la epistola del Nuevo Testamento y el Evangelio. Esta disposición refleja una sola idea: en Jesús se cumplen las promesas y esperanzas de la antigüedad, en que Dios se manifestó y auguró la salvación a su pueblo. Además, se canta el Gloria, acompañado de campana, pues Dios que se reveló a los hombres de buena voluntad en el pesebre, hoy presenta glorioso a toda la humanidad. La profundidad de esta liturgia es muy grande, por eso, quedémonos con estos elementos, y comprometámonos a tener unos labios diligentes para anunciar la Buena Nueva a toda la Creación.

Sábado Santo: "Cristo vive: Es el Alfa y la Omega"

Amados hermanos, hoy es día de silencio, el día del silencio de Dios Nos preparamos para la alegría de la Resurrección. El modelo de oración y silencio en este día es la Santísima Virgen María, que esperaba la Resurrección de su amado Hijo. Por esto, tiene razón de ser el rezo del Santo Rosario de aurora en la mañana, o en la tarde, la procesión con la imagen de la Virgen Santísima como signo de espera de la gloriosa Pascua. Es por esto que nos preparamos en la Cuaresma, para celebrar intensamente la Pascua del Señor: su victoria sobre la muerte y la liberación del pecado. "El Señor está vivo", nos exhorta el Papa Francisco, "y quiere que lo busquemos entre los vivos. Después de haberlo encontrado, invita a cada uno a llevar el anuncio pascual, a suscitar y resucitar la esperanza en los corazones abrumados por la tristeza, en quienes no consiguen encontrar la luz de la vida. Olvidándonos de nosotros mismos, como siervos alegres de la esperanza, estamos llamados anunciar al Resucitado con la vida y mediante el amor, si no es así seremos un organismo internacional con un gran número de seguidores y buenas normas, pero incapaz de apagar la sed de esperanza que tiene el mundo". Y continúa predicando: "No olvidemos su Palabra y sus obras, de lo contrario perderemos la esperanza y nos convertiremos en cristianos sin esperanza; hagamos en cambio memoria del Señor, de su bondad y de sus palabras de vida que nos han conmovido; recordémoslas y hagámoslas nuestras, para ser centinelas del alba que saben descubrir los signos del Resucitado".

Viernes Santo: "Miren el Árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo"

Conmemoramos la Pasión y Muerte de Señor. El altar se encuentra descubierto, sin cirios ni arreglos florales. No se celebra la Sagrada Eucaristía porque Jesús hoy muere en la Santa Cruz por nuestros pecados y se distribuye la comunión, consagrada ayer. Es dia de abstinencia, ayuno, recogimiento y penitencia. El Hijo de Dios es crucificado y esta muriendo por nuestros pecados, salvándonos de las garras de la muerte a precio de su Sangre. En la mañana viviremos el camino hacia la Cruz (viacrucis), no como un caminar por caminar, sino como un signo de peregrinación con el Señor, que estación tras estación nos conduce hacia la salvación. En las horas de la tarde celebraremos la Pasión del Señor que, como lo recuerda el Santo Padre Francisco, "es el momento culminante del amor. La muerte de Jesús, que en la Cruz se entrega al Padre para ofrecer la salvación al mundo, expresa el amor donado hasta el final; un amor que busca abrazar a todos en todo tiempo y lugar: una fuente inagotable de salvación a la cual cada uno de nosotros, pecadores, puede acceder. Si Dios nos ha demostrado su amor supremo en la muerte de Jesús, entonces también nosotros, regenerados por el Espíritu Santo, podemos y debemos amarnos los unos a los otros". Ya cayendo la tarde o en la noche, vendrá el "Sermón de las Siete Palabras", el descenso y procesión con el Santo Sepulcro para hacer vigilia en oración. ¡Oh Cruz de Cristo, enséñanos que la victoria del mal se desvanece ante la tumba vacía, la certeza de la Resurrección y del amor de Dios, que nada podrá derrotar, oscurecer o debilitar. Amén.

Jueves Santo: "La Cena del Señor: El amor que se hace servicio"

Hoy finaliza el tiempo de la Cuaresma iniciamos el Triduo Pascual (Pasión, Muerte y Resurrección). El "Papa de la misericordia", Francisco, hace una excelente mención sobre el Triduo Pascual, afirmando que es memorial de un drama de amor que nos dona la certeza de que nunca seremos abandonados en las pruebas de la vida. El Jueves Santo Jesús instituyó la Eucaristía, anticipando en el banquete pascual su sacrificio en el Gólgota. Para hacer comprender a sus discípulos el amor que lo anima. lava sus pies, ofreciendo una vez más el ejemplo en primera persona de cómo ellos mismos debían actuar La Eucaristía es amor que se hace servicio; es la presencia sublime de Cristo que desea alimentar a cada hombre, sobre todo a los más débiles, para hacerles capaces de un camino de testimonio entre las dificultades del mundo. Él se dona a nosotros y nos pide permanecer en Él para hacer lo mismo". Hoy celebramos la institución de la Sagrada Eucaristía y del Sacramento del Orden Sacerdotal, que el Señor nos deja para santificarnos y quedarse en medio de nosotros. No puede haber Eucaristía sin sacerdocio, ni sacerdocio sin Eucaristía. Oremos en este día sacerdotal y eucarístico por todos los sacerdotes del mundo, especialmente por aquellos que se sienten enfermos, tristes o abandonados.

Miércoles Santo: "Mi momento está cerca"

En este día meditaremos sobre la traición que hizo Judas a Jesús, vendiéndolo por treinta monedas, y dando comienzo a la Pasión de nuestro Señor. Jesús sabe que su momento está cerca, que llega la hora de dar la vida por la humanidad a través de la humillación, el despojo, el dolor y el sufrimiento que termina en la cruz. Hemos leído el relato de la traición de Judas y podríamos hacernos la pregunta que presenta el Papa Francisco: "¿Soy yo como Judas que finge amar y besa al Maestro para entregarlo, para traicionarlo? Este interrogante es intenso, pero sin duda nos ayudará a construir nuestra vida espiritual. El Papa Francisco continúa: "Jesús eligió pasar por esta senda, nos llama a seguirlo por su mismo camino de humillación Cuando en ciertos momentos de la vida no encontramos algún camino de salida para nuestras dificultades, es cuando precipitamos en la oscuridad más densa; es el momento de nuestra humillación y despojo total, la hora en que experimentamos que somos frágiles y pecadores. Es precisamente entonces, en ese momento, que no debemos ocultar nuestro fracaso, sino abrirnos confiados a la esperanza en Dios, como lo hizo Jesús". Que en este miércoles santo nuestra mirada se centre en el Señor, de manera que la Palabra que meditemos y la oración que realicemos, nos lleven a tomar nuestra cruz y esperar la Resurrección.

Martes Santo: "¿Darás tu vida por mí?"

Nos acercamos al Tríduo Pascual (Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo), y la liturgia de la lglesia nos presenta a Jesús profundamente conmovido porque uno de sus apóstoles lo va a entregar. Queremos hacer mención de dos apóstoles Judas y Pedro. Judas, hijo de Simón el Iscariote, (en el que después de mojar el pan pascual entró Satanás) es la negativa de aceptar el amor y la salvación predicados por el Redentor de la humanidad. En algunos momentos de nuestra vida somos como Judas: dejamos entrar el maligno para que haga lo que le provoque. También está la figura de Pedro, y en él se presenta la profecía que Jesús le hizo en la negación que hará más adelante. Podríamos responder en algunas ocasiones también como Pedro: "Daré mi vida por Ti", y más adelante lo negaríamos con nuestras acciones. A veces, movidos por las celebraciones de la Semana Santa, reflexionamos a cerca de nuestro modo de actuar y queremos cambiar, prometiendo no volver a caer en el pecado. Queridos hermanos, hagamos el firme propósito de amar al Señor con fidelidad.

Invitación del Papa para esta Semana Santa

"Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor, que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador, nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guie a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua (Papa Francico).

Lunes Santo: La Cena de Betania: Un encuentro de amor

Con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén dimos inicio a la Semana Santa o Semana Mayor. La liturgia de este día nos propone la Cena de Betania como un anticipo de la muerte de Jesús a partir de la unción que María de Betania realizó al Maestro. En este encuentro de amor también se encontraba Lázaro, a quien Jesús había resucitado anteriormente para manifestar su poder. La presencia de Lázaro es de alguna manera anuncio de la Resurrección de Jesucristo, pues el poder de Dios no tiene limite. La Cena de Betania manifiesta amor y dolor: amor por el encuentro de Jesús y los discípulos con Marta, María y Lázaro; dolor porque ya se acercaba el día de la partida de Jesús a través de su muerte en la Cruz. Sin embargo María de Betania, hermana de Lázaro, abre su corazón para dejarse amar por el Maestro por medio de la unción que hace a Jesús y luego secándole los pies con su cabellera. El aroma de este perfume tan costoso fue el de la fe, la esperanza y el amor. Jesús, que es generoso por excelencia, aceptó con agrado ese ofrecimiento, y rechazó la codicia y maldad de Judas, quien criticaba el acto como "desperdicio". María de Betania nos representaba en ese momento: nosotros podemos ser esa mujer que luego de dejar su pecado, se convirtió al Señor para conocerlo, amarlo y seguirlo, ofreciendo día tras día su vida desde la fe. Que esta Semana Santa no sea tiempo de vacaciones o paseo, como la sociedad de consumo lo quiere hacer ver, sino de piedad, oración, penitencia y conversión para tener un encuentro de amor con el Señor Resucitado.

Domingo de Ramos: El Señor me ha dado labios persuasivos

Llegó la Semana Santa, el momento de la salvación está más cerca que nunca, por lo que debemos hacer una pausa en nuestros afanes y quehaceres cotidianos para reflexionar qué tan generosos fuimos con el Señor durante la Cuaresma que concluimos, Recordemos el Miércoles de Ceniza y lo que nos dijeron al signarnos la frente: "Conviértete y cree en el Evangelio"; nosotros respondimos "Amén", es decir, "Si, acepto". Luego, traigamos a la memoria el Viacrucis que meditamos y los días de ayuno, ¿han producido algo en nosotros o somos los mismos de siempre? Por último, recordemos la invitación que el domingo pasado nos hacía la liturgia, renovando las promesas bautismales y siendo firmes en las renuncias. Todo este camino desemboca en esta semana, que iniciamos con la entrada victoriosa de Jesús en Jerusalén y que concluiremos con su gloriosa Resurrección. La Semana Santa es el tiempo más importante en la vida de la Iglesia, pues es allí cuando los discípulos vieron realizadas en plenitud palabras y promesas del Maestro. Durante estos días reflexionaremos los episodios de la traición de Judas, la negación de Pedro, la unción en Betania, el juicio de Jesús, la institución de la Eucaristia, entre otros, pero el punto más alto es sin lugar a duda la Vigilia Pascual, cuando esperamos como comunidad que llegue la luz del nuevo día con la resurrección del Mesías. Hermanos, dispongamos nuestro espíritu para estos días, pues no son ordinarios, sino de interiorización, reflexión y acercamiento a Dios. Asistamos a las celebraciones en la parroquia y oremos por los cristianos que no tienen la oportunidad de reunirse ni de festejar públicamente su amor al Señor, pues el temor de las persecuciones se los impiden.