Novena de Aguinaldos


Cómo leer la novena cada día 

1. Oración a Dios Padre 
2. Consideración para cada día
3. Oración a la Santísima Virgen 
4. Oración a San José 
5. Aspiraciones 
6. Oración al Niño Jesús

1. Oración a Dios Padre 
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro hijo la prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
(Se reza tres veces Gloria al Padre).

2. Oración a la Santísima Virgen 
Soberana María, que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh, dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
(Se reza tres veces el Avemaría)

3. Oración a San José 
¡Oh, Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús!, infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
(Se reza un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria)

4. Oración al Niño Jesús 
Acordaos, ¡oh, dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en vos, ¡oh, Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de vuestra infancia la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh, Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.

5. Aspiraciones para la llegada del Niño Dios

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Oh Sapiencia suma
del Dios soberano,
que a infantil alcance
¡te rebajas sacro!
¡Oh, Niño Divino,
ven para enseñarnos
la prudencia que hace
verdaderos sabios!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Oh, Adonaí potente
que, a Moisés hablando,
de Israel al pueblo
diste los mandatos!
¡Ah, ven prontamente
para rescatarnos,
y que un niño débil
muestre fuerte brazo!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Oh raíz sagrada
de Jesé, que en lo alto
presentas al orbe
tu fragante nardo!
Dulcísimo Niño
que has sido llamado
lirio de los valles,
bella flor del campo.

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Llave de David
que abre al desterrado
las cerradas puertas
del regio palacio!
¡Sácanos, oh Niño,
con tu blanca mano,
de la cárcel triste
que labró el pecado!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Oh lumbre de Oriente,
sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas
tu esplendor veamos!
¡Niño tan precioso,
dicha del cristiano,
luzca la sonrisa
de tus dulces labios!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Espejo sin mancha
Santo de los santos,
sin igual imagen
del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas,
salva al desterrado
y, en forma de Niño,
da al mísero amparo!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Rey de las naciones,
Emmanuel preclaro,
de Israel anhelo
pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas
con suave cayado
ya la oveja arisca,
ya el cordero manso!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
bienhechor rocío,
como riego santo!
¡Ven hermoso Niño,
Ven Dios humanado!
¡Luce Dios estrella,
brota, flor del campo!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Ven, que ya María
previene sus brazos,
do su niño vean
en tiempo cercano!
¡Ven, que ya José,
con anhelo sacro,
se dispone a hacerse
de tu amor sagrario!

Dulce Jesús mío,
mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas!
¡ven no tardes tanto!

¡Del débil auxilio,
del doliente amparo,
consuelo del triste,
luz del desterrado!
¡Vida de mi vida,
mi dueño adorado,
mi constante amigo,
mi divino hermano!

6. Consideraciones para cada día 

Día Primero 

Tras la caída del ser humano en el pecado, Dios no lo abandona y le ofrece en cambio un salvador. Dios dice a la serpiente: "Yo pondré enemistades entre ti y la mujer, y entre tu raza y la descendencia suya: ella quebrantará tu cabeza, y tú andarás acechando a su carcañal". (Génesis 3,15)

Día Segundo 
El mesianismo se convierte en la espina dorsal de la espiritualidad de Israel:
"... vino la palabra de Dios a Natán diciendo: Esto dice Yahveh: '¿Me vas a edificar tú una casa para que yo habite? No he habitado en casa desde el día que hice subir a los israelitas desde Egipto hasta el día de hoy sino que he ido de un lado para otro en una tienda, en un refugio'. Yahveh te anuncia que te edificará una casa. Afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas y consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo ". (2 Samuel 7, 4b-6. 11b 14a)

Día Tercero 
Características de este Mesías:
"... se nos ha dado un hijo, el cual lleva sobre sus hombros el principado, o la divisa de rey, y tendrá por nombre el admirable, el consejero, Dios, el fuerte, siempre padre, príncipe de la paz. Su imperio será amplificado, y la paz no tendrá fin. Se sentará sobre el trono de David, y poseerá su reino para afianzarlo y consolidarlo, haciendo reinar la equidad y la justicia, desde ahora y para siempre". (Isaías 9, 6-7)

Día Cuarto 
Otras características del Mesías:
"He aquí mi siervo, yo estaré con él; mi elegido, en quien se complace mi alma. Sobre él he derramado mi espíritu; él mostrará la justicia a las naciones; no vociferará ni alzará el tono; no se oirá en las calles su voz; la caña cascada no la quebrará; ni apagará la mecha que aún humea; ejercerá el juicio conforme a la verdad. No será melancólico su aspecto, ni turbulento, mientras establecerá en la tierra la justicia; y de él esperarán la ley divina las islas". (Isaías 42, 1-4)

Día Quinto 
Se profetiza el lugar de su nacimiento:
"Y tú, ¡Oh, Belén! Amada Efratá, tú eres una ciudad pequeña respecto de las principales de Judá; pero de ti me vendrá aquel que ha de ser dominador de Israel, el cual fue engendrado desde el principio, desde los días de la eternidad. Por eso el Señor los dejará hasta aquel tiempo en que dará a luz la virgen que ha de dar a luz al dominador". (Miqueas 5, 2-3)

Día Sexto 
Isaías profetiza su nacimiento:
"Dijo Isaías: 'el Señor mismo os dará la señal: Sabed que una virgen concebirá y parirá un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, o Dios con nosotros. Manteca y miel comerá, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno'". (Isaías 7, 14-16)

Día Séptimo 
La Anunciación:
"Al sexto mes fue enviado por Dios el Ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo'. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin'. María respondió al Ángel: '¿Cómo será esto puesto que no conozco varón?'. El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios'. Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra'. Y el ángel dejándola, se fue". (Lucas 1, 26-38)

Día Octavo 
La visitación:
"En aquellos días se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz dijo: 'Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, he aquí que el niño saltó de gozo en mi seno. ¡Feliz la que creyó que se cumplirían las cosas que le fueron anunciadas de parte del Señor!'". (Lucas 1, 39-45)

Día noveno 
El nacimiento que ocurre cuando César Augusto ordenó un censo y cada uno tenía que empadronarse en su ciudad: "Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a la ciudad de Belén, por ser él de la casa y familia de David, con María, su esposa, que estaba encinta, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento. Había en la misma comarca algunos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y ellos se llenaron de temor. Él les dijo: 'No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: hoy os ha nacido un Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre'. (Lucas, 2, 4-12)

Historia de la Novena de Aguinaldo

La Novena de Aguinaldos no es un texto oficial de la Iglesia Católica. Las autoridades eclesiásticas admiten y aprueban los textos particulares, siempre y cuando respeten el dogma. No existe, por tanto, una sola Novena. Citemos, entre otras, Navidad es la fiesta del hombre de Benoit H. Duma, Camino hacia Belén de Ediciones Paulinas, y Nueva novena de aguinaldosde Luis Ferrer y Luis H. Trigueros.

La más popular en Colombia es sin duda la Novena para el Aguinaldo del sacerdote ecuatoriano Fray Fernando de Jesús Larrea, publicada por primera vez en Santa Fe de Bogotá en 1784 y retocada un siglo más tarde por una religiosa colombiana, la madre María Ignacia. 

Figuran en esta novena las tres oraciones clásicas de Fray Fernando: la oración a Dios Padre, la oración a la Santísima Virgen y la oración a San José, así como las Aspiraciones para la llegada del Niño Dios. 

También, la espléndida traducción de la Oración al Niño Jesús que escribió la madre María Ignacia a mediados del siglo XIX ("Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!..."). 

‘Hay que abrir las puertas de la Iglesia un poco más a los divorciados’: Papa Francisco

Entrevista que el papa Francisco le concedió en forma exclusiva a ‘La Nación’ de Buenos Aires.
Elisabetta Piqué Corresponsal de La Nación (Argentina)

Roma. “Una cosa que me dije desde el primer momento fue: ‘Jorge, no cambies, seguí siendo el mismo, porque cambiar a tu edad es hacer el ridículo’ ”. “Dios es bueno conmigo, me da una sana dosis de inconciencia. Voy haciendo lo que tengo que hacer”.

El papa Francisco, el pasado 
miércoles, después de sus habituales 
audiencias. AFP
Son algunas de las frases que, a punto de cumplir 21 meses de pontificado, y con la espontaneidad de siempre, el papa Francisco pronunció en una entrevista exclusiva con el diario La Nación de Buenos Aires, perteneciente, como EL TIEMPO, al Grupo de Diarios de América (GDA).

El exarzobispo de Buenos Aires, que el próximo 17 de diciembre cumplirá 78 años, dijo que la reforma de la curia romana en curso no estará lista el año próximo, como se especulaba. Admitió, por otra parte, que “falta mucho todavía” para terminar el trabajo de limpieza emprendido en el Vaticano y habló con gran naturalidad de las resistencias que enfrenta, que no le preocupan.

“La resistencia ahora se evidencia, pero para mí es un buen signo que las ventilen, que no las digan a escondidas cuando uno no está de acuerdo. Es sano ventilar las cosas, es muy sano”, aseguró, en una entrevista de 50 minutos que tuvo lugar el jueves 4 de diciembre en la suite número 201 del segundo piso de la Casa de Santa Marta, en el Vaticano, su hogar desde que fue elegido al trono de Pedro, el 13 de marzo del 2013.

Accesible, de buen humor y relajado, Francisco no eludió temas candentes, como las controversias que rodearon el último sínodo extraordinario de obispos de octubre pasado sobre la familia, asamblea que dejó a la luz divisiones en cuanto a cómo enfrentar varios desafíos, como el problema de los católicos divorciados vueltos a casar, que se animó a definir como “excomulgados de hecho”. “El cardenal alemán Walter Kasper lo que hizo fue decir busquemos hipótesis, es decir, él abrió el campo. Y algunos se asustaron”, explicó.

Para tranquilizar a esos sectores que creen que el sínodo creó confusión, el papa también recordó que el sínodo “es un proceso” y que “no se tocó ningún punto de la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio”.

Hablando del aluvión de argentinos que viajan a Roma para sacarse la foto con él, confirmó que, en vista de las elecciones del año próximo, decidió no recibir más en privado a políticos, sino tan solo al término de las audiencias generales de los miércoles en la Plaza de San Pedro.

“La Argentina tiene que llegar al término del mandato en paz. Una ruptura del sistema democrático, de la Constitución, en este momento sería un error. Todos tienen que colaborar en eso y elegir luego las nuevas autoridades. Para no interferir con eso, no recibo más a políticos en audiencia privada”, dijo.

Además, confirmó que si bien no viajará al país en julio de 2016 para el Congreso Eucarístico de Tucumán, debido a la cercanía con la Jornada Mun-dial de la Juventud que tendrá lugar en Polonia, el proyecto igual es viajar a su patria ese mismo año, en otro momento.

Eso sí, reveló que en el 2015 viajará a otros tres países de América latina –que prefirió no mencionar– y, por primera vez, al continente africano.

El papa Francisco, entrevistado por
Elisabetta Piqué, del diario argentino
 ‘La Nación’. Foto ‘La Nación’
El reciente sínodo extraordinario de obispos sobre la familia dejó a la luz dos visiones de Iglesia, con un sector abierto al debate y otro que no quiere saber nada. ¿Es así, usted qué piensa?
No diría que la cosa es tan así. Es verdad, uno simplificando podría decir que había unos más de este lado, o más del otro. Pero en un plano de búsqueda de la verdad. Usted me puede preguntar “¿pero hay algunos que son completamente tercos en sus posturas?”. Y, sí, alguno habrá. Pero eso no me preocupa. Es cuestión de rezar para que los convierta el Espíritu, si es que hubo algunos de esos. Lo que sí se sintió es una búsqueda fraternal de cómo enfrentar problemas pastorales de la familia. La familia está recontrabaqueteada (maltratada), los jóvenes no se casan. ¿Qué pasa? Después, cuando vienen a casarse, que ya están conviviendo, creemos que con tres conferencias los preparamos para el matrimonio. Y eso no basta porque la gran mayoría no son conscientes de lo que significa el comprometerse para toda la vida. Benedicto XVI lo dijo en el último año dos veces, que habría que tener en cuenta para la nulidad matrimonial qué fe tuvo esa persona cuando se casó. Si era una fe general, pero sabía perfectamente lo que era el matrimonio, como para conferírselo a la otra persona. Y eso es una cosa que debemos estudiar a fondo y cómo ayudar...

Los sectores conservadores, sobre todo de los Estados Unidos, temen un desmoronamiento de la doctrina tradicional, dicen que el sínodo creó confusión porque si bien habló de “elementos positivos” en convivencias y en las parejas homosexuales en el borrador, luego hubo marcha atrás...
El sínodo fue un proceso y así como la opinión de un padre sinodal era de un padre sinodal, así también, un primer borrador, era un primer borrador, donde se recogía todo. Nadie habló de matrimonio homosexual en el sínodo. Lo que sí hablamos es cómo una familia que tiene un hijo o una hija homosexual, cómo lo educa, cómo lo lleva, cómo se ayuda a esa familia a llevar adelante esta situación un poco inédita. O sea que en el sínodo se habló de la familia y de las personas homosexuales en relación con sus familias, porque es una realidad que a todo rato encontramos en los confesionales: un padre y una madre que tiene un hijo o hija así. A mí me tocó varias veces en Buenos Aires. Y bueno, hay que ver cómo ayudar a ese padre o aesa madre para que acompañen a ese hijo o hija. Eso es lo que se tocó en el sí nodo. Por eso alguno habló de elementos positivos en el primer borrador. Pero era un borrador relativo.

Sin temor
El papa afirmó “no tener miedo” de seguir el camino de la sinodalidad (palabra que deriva del griego ‘syn’, ‘odos’, caminar juntos), “porque es el camino que Dios nos pide; es más, el papa es garante, está ahí para cuidar eso”, y añadió: “En el caso de los divorciados y vueltos a casar, nos planteamos qué hacemos con ellos, qué puerta se les puede abrir. Y fue una inquietud pastoral: ¿entonces le van a dar la comunión? No es una solución si les van a dar la comunión. Eso solo no es la solución, la solución es la integración. No están excomulgados, es verdad. Pero no pueden ser padrinos de bautismo, no pueden leer la lectura en la misa, no pueden dar la comunión, no pueden enseñar catequesis, no pueden como siete cosas, tengo la lista ahí. ¡Pará! ¡Si yo cuento esto parece rían excomulgados de facto! Entonces, abrir las puertas un po-co más. ¿Por qué no pueden ser padrinos? “No, fijate, qué testimonio le van a dar al ahijado”. Testimonio de un hombre y una mujer que le digan “mirá, querido, yo me equivoqué, yo patiné en este punto, pero creo que el Señor me quiere, quiero seguir a Dios, el pecado no me venció a mí, sino que yo sigo adelante”. ¿Más testimonio cristiano que ese? O si viene uno de estos estafadores políticos que tenemos, corruptos, a hacer de padrino y está bien casado por la Iglesia, usted lo acepta? ¿Y qué testimonio le va a dar al ahijado? ¿Testimonio de corrupción? O sea que tenemos que volver a cambiar un poco las cosas, en las pautas valorativas.

Cita religiosa
Francisco concedió la entrevista exclusiva a La Nación en vísperas de un cita clave: la fiesta de la Virgen de Guadalupe, patrona de América Latina, el viernes próximo, que celebrará en una misa solemne en la Basílica de San Pedro, en la que músicos argentinos interpretarán la Misa criolla.

Para toda América Latina es un orgullo inmenso tener al primer papa latinoamericano. ¿Qué espera usted de la región?
América Latina viene recorriendo un camino desde hace tiempo, desde la primera reunión del Celam. Monseñor Manuel Larraín, chileno, el primer presidente del Celam, ya muerto, le dio un gran impulso. Fue la conferencia de Río, después Medellín, Puebla, Santo Domin go y Aparecida. Son hitos que el episcopado latinoamericano fue haciendo, colegialmente, con metodologías distintas. Primero tímidamente. Pero este camino de 50 años no se puede ignorar porque es un camino de toma de conciencia de una Iglesia en América latina, y de maduración en la fe. Junto con este camino se desplegó también una gran inquietud por estudiar el mensaje guadalupano. La cantidad de estudios sobre la Virgen de Guadalupe, sobre la imagen, sobre el mestizaje, sobre el Nican Mopoua es impresionante, es una teología de fondo. Por eso al celebrar el día de la Virgen de Guadalupe, patrona de América, el 12 de diciembre y los 50 años de la Misa Criolla, estamos conmemorando un camino de la Iglesia latinoamericana.

Un reciente sondeo (Pew) que hubo, y más allá del “efecto Francisco”, certificó que sin embargo hay católicos que siguen yéndose... 
Conozco la estadística que dieron en Aparecida, es el único dato que tengo. Evidentemente hay factores que intervienen en eso, externos a la Iglesia; por ejemplo, la teología de la prosperidad, por poner un ejemplo, inspira muchas propuestas religiosas que atraen gente. Pero luego la gente queda a mitad de camino. Pero dejando afuera lo externo a la Iglesia, me pregunto cuáles son las cosas nuestras, dentro de la Iglesia, que hacen que los fieles no se sientan satisfechos. Y es la falta de cercanía y el clericalismo. La proximidad es el llamado hoy al católico a salir y hacernos próximos de la gente, de sus problemas, de sus realidades. El clericalismo, se lo dije a los obispos del Ce-lam en Río de Janeiro, frenó la madurez laical en América Latina. Donde los laicos son más ma duros en América Latina es precisamente en la expresión de la piedad popular. Pero organizaciones laicales siempre estuvieron con el problema del clericalismo. Yo hablé de esto en la (exhortación apostólica) Evangelii Gaudium.

¿La renovación de la Iglesia a la que usted llama desde que fue electo, y justamente en la ‘Evangelii Gaudium’, apunta también a buscar a estas ovejas perdidas y afrenar esa sangría de fieles?
No me gusta usar esa imagen de la ‘sangría’ porque es una imagen muy ligada al proselitismo. No me gusta usar términos ligados al proselitismo porque no es la verdad. Me gusta usar la imagen de hospital de campo: hay gente muy herida que está esperando que vayamos a curarle las heridas por mil motivos. Y ha y q u e s a l i r a cu r a r heridas…hay gente herida por desatención, por abandono de la Iglesia misma, gente que está sufriendo horrores.

Economía del Vaticano
En otro orden, el papa afirmó que el IOR (Instituto para las Obras de Religión) “está funcionando fenómeno” y que “lo de la economía está yendo bien. Y la reforma espiritual es lo que en este momento me preocupa más, la reforma del corazón”.

La semana que viene vuelve a juntarse el G9, el grupo de 9 cardenales consultores que lo ayudan en el proceso de reforma de la Curia y en el gobierno universal de la Iglesia. ¿Para el 2015 va a estar lista la famosa reforma de la Curia?
No, el proceso es lento. La reforma de la curia lleva mucho tiempo, es la parte más compleja...

¿Es decir, no va a estar lista en el 2015?
No. Se va haciendo de a pasitos.

A la vuelta de Corea del Sur, ante una pregunta, dijo que esperaba en dos o tres años “ir a la casa del Padre” y mucha gente se quedó preocupada por su estado de salud, pensando que estaba enfermo o algo por el estilo. ¿Cómo está? ¿Cómo se siente? Se lo ve bárbaro.
Tengo mis achaques y a esta edad los achaques se sienten. Pero estoy en manos de Dios, hasta ahora puedo llevar un ritmo de trabajo más o menos bueno.

Quién es Elisabetta Piqué
Elisabetta Piqué es la corresponsal del diario ‘La Nación’ de Buenos Aires en Roma desde 1999. Cubrió conflictos en Oriente Próximo y las guerras de Afganistán e Irak. Escribió el libro ‘Diario de guerra, apuntes de una corresponsal en el frente’ y ‘Francisco, vida y revolución’.

Tercer Domingo de Adviento: Oración

Han llegado los tiempos mesiánicos


« Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres. El Señor está cerca. » (Antífona de Entrada, Flp 4, 4.5)  
« Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad - fiesta de gozo y salvación - y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor. »  (Oración Colecta)  

Comienzo de la Celebración en torno a la Corona de Adviento

Guía:  En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.

Guía: Ven Espíritu Santo,
Todos: llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Guía: Envía tu Espíritu creador.

Todos: Y renovarás la faz de la tierra.

Guía: ¡Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de sus consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.

Bienvenida

Guía: Una vez más nos reunimos, atentos al anuncio de la llegada de Dios nuestro Señor. Se acerca la gran fiesta de Navidad, la fiesta del Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo en Belén y en cada uno de nuestros corazones. Preparémonos a recibir a nuestro Salvador reuniéndonos en torno a esta corona.
(Se enciende la tercera vela)

Palabra de Dios

Guía: Escuchemos la Palabra de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (Jn 1, 6-8.19-28)
En medio de vosotros está uno a quien no conocèis
« Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz, y este fue el testimonio de Juan, a que le preguntaran: '¿Tú quién eres?' Él confesó sin reservas: 'Yo no soy el Mesías.' Le preguntaron: '¿Entonces qué? ¿Eres tú Elías?' Él dijo: 'No los soy.' '¿Eres tú el Profeta?' Respondió: 'No.' Y le dijeron: '¿Quién eres?' Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, '¿qué dices de ti mismo?' Él contestó: 'Yo soy la voz que grita en el desierto: 'Allanad el camino del Señor' (como dijo el Profeta Isaías.' Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: 'Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?' Juan les respondió: 'Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.' Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.»
Lector: Palabra de Dios.
Todos: «Credo».

Reflexión

Guía: Él ha venido como el médico que cura las más profundas enfermedades del hombre. Por esto, la peor de nuestras enfermedades, el pecado, en esta visión de la gran misericordia del Señor, es simplemente un obstáculo porque el Salvador divino ha venido a socorrernos.

Diálogo

(Después de unos momentos de silencio, el guía debe motivar que los participantes hagan comentarios sobre el texto bíblico. Para terminar este diálogo se invita a los presentes a hacer un compromiso.)

Compromiso

Guía: Pongámonos en presencia de Dios y meditemos:

Señor, ayúdanos a permanecer en vela guardando la venida de tu Hijo, con la lámpara de la fe encendida y con una gran dosis de humildad. ¿Tiene aceite mi lámpara? ¿Por cuánto tiempo?

(Reflexión en silencio)

Despedida

Guía: Señor, gracias por reunirnos una vez más en torno a esta corona. Ayúdanos a vivir intensamente este Adviento y prepararnos para recibirte. Por Cristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
(Se puede continuar la celebración con villancicos y juegos)

Segundo Domingo de Adviento: Oración

Juan el Precursor« Pueblo de Sión: mira al Señor que viene a salvar a los pueblos. El Señor hará oír su voz gloriosa en la alegría de vuestro corazón. »
(Antífona de Entrada, Is, 30, 19.30)
 « Señor todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente del esplendor de su gloria. Por nuestro Señor . »  (Oración Colecta)


Comienzo de la Celebración en torno a la Corona de Adviento
Guía: En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

Guía: Ven Espíritu Santo,
Todos: llena los corazones de tus fieles y enciende
 en ellos el fuego de tu amor.
Guía: Envía tu Espíritu creador.
Todos: Y renovarás la faz de la tierra.
Guía: ¡Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de sus consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.

Bienvenida

Guía: Una vez más nos reunimos, atentos al anuncio de la llegada de Dios nuestro Señor. Se acerca la gran fiesta de Navidad, la fiesta del Nacimiento de nuestro Señor Jesucristo en Belén y en cada uno de nuestros corazones. Preparémonos a recibir a nuestro salvador reuniéndonos en torno a esta corona.

(Se enciende la segunda vela)

Palabra de Dios

Guía: Escuchemos la palabra de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (Mc 1, 1-8)

Allanad los senderos del Señor

« Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. »
« Está escrito en el Profeta Isaías: ‘ Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: Preparadle el camino al señor, allanad sus senderos‘ . Juan bautizaba en el desierto: predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: ‘Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo‘.  »

Lector: Palabra de Dios.
Todos: «Credo».
Reflexión
Guía: La venida de Cristo exige una continua conversión. El tiempo del Adviento, es una llamada a la conversión para preparar los caminos del Señor y acoger al Señor que viene. El Señor ya no quiere nacer en una cueva, el Señor quiere nacer, ahora, en cada uno de los corazones de los hombres.
Diálogo
(Después de unos momentos de silencio, el guía debe motivar que los participantes hagan comentarios sobre el texto bíblico. Para terminar este diálogo se invita a los presentes a hacer un compromiso.)
Compromiso
Guía: Pongámonos en presencia de Dios y meditemos:

En el contacto con Dios, a través de la oración nos damos cuenta de lo que aún tenemos que cambiar. La conversión es un proceso de todos los días, y tiene sólo un límite: el ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto.

(Reflexión en silencio)

Despedida
Guía: Señor, gracias por reunirnos una vez más en torno a esta corona. Ayúdanos a vivir intensamente este Adviento y prepararnos para recibirte. Por Cristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
(Se puede continuar la celebración con villancicos y juegos)

Oyelo, Escuchalo. El Chavo del 8

Esta es una hermosa canción del Chavo del 8, dedicada a Jesús. Es un homenaje que queremos dejar registrado ante la desaparición de este comediante mexicano recientemente fallecido. Vale la pena escucharlo.

Primer Domingo de Adviento

El Señor viene
 « Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar
el Adviento, el deseo de salir al encuentro de Cristo, acompañados por las buenas obras, para que, colocados un día a su derecha, merezcan poseer el reino eterno. Por nuestro Señor. »  
(Oración Colecta)

Comienzo de la Celebración en torno a la Corona de Adviento
Guía: En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
Guía: Ven Espíritu Santo,
Todos: llena los corazones de tus fieles y enciende
 en ellos el fuego de tu amor.
Guía: Envía tu Espíritu creador.
Todos: Y renovarás la faz de la tierra.
Guía: ¡Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo!, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de sus consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.

Bienvenida y Bendición de la Corona de Adviento
Guía: Una vez más nos reunimos, atentos al anuncio de la llegada de Dios Nuestro Señor. Se acerca la gran fiesta de Navidad, la fiesta del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en Belén y en nuestros corazones. Preparémonos a recibir a nuestro Salvador reuniéndonos en torno a esta corona.
Bendice Señor esta corona, que sea para nosotros medio para preparar nuestra alma para recibirte. Que al ver su forma veamos que tu Dios eterno eres el principio y fin de todo cuanto existe y su verde follaje nos recuerde la esperanza de llegar a recibirte.

(Se enciende la primera vela)

Que al ir encendiendo cada una de sus velas se disipen las tinieblas del pecado y comience a clarear la luz de tu presencia en nuestras almas. Que por el espíritu de oración, penitencia y sacrificio, la caridad en nuestra vida nos prepare para recibirte y anuncie a los que nos rodean tu presencia entre nosotros.
Palabra de Dios

Guía: Escuchemos la palabra de Dios.
Lector: Lectura del Santo Evangelio según San Marcos(Mc 13, 33-37)

Estad alerta, ya que no sabéis cuándo será el tiempo
« En aquél tiempo dijo Jesús a sus discípulos: 'Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad! »Lector: Palabra de Dios.
Todos:  Gloria a Tí, Señor, Jesús.

Reflexión
Guía: ¡Qué tiempo tan apto el del Adviento para penetrar en la grandeza y trascendencia de la vocación cristiana, porque ella se desprende del misterio de la Encarnación! Dios en su decisión amorosa de salvar al hombre quiere hacerse uno de nosotros; más se entrega al       servicio del hombre: siendo Dios se anonadó a sí mismo haciéndose siervo, y en todo, menos en el pecado, semejante al hombre, ante este ejemplo quién no se va a enamorar de Cristo, a entregarse a Él gastándose la vida en la dura pero sublime tarea de la Redención.

Diálogo
(Después de unos momentos de silencio el guía debe motivar que los participantes hagan comentarios sobre el texto bíblico. Para terminar este diálogo se invita a los presentes a hacer un compromiso.)

Compromiso
Guía: Pongámonos en presencia de Dios y meditemos:
¿Cómo voy a prepararme para vivir este período de espera del Señor? ¿Tengo algún plan concreto para vivirlo en familia?

(Reflexión en silencio)Despedida

Guía: Señor, gracias por reunirnos una vez más en torno a esta corona. Ayúdanos a vivir intensamente este Adviento y prepararnos para recibirte. Por Cristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos: Amén.
  (Se puede continuar la celebración con villancicos y juegos)

La Corona de Adviento

Se trata de una corona hecha con ramitas de pino y con cinco velas, las cuales se van encendiendo cada semana como un signo de cómo la Palabra de Dios va iluminando el camino hacia la Navidad. La corona es iluminada por Cristo, Luz del mundo. Las tres velas moradas significan la espera, y la vela rosa (domingo del Gaudete) es signo de que la redención realizada por Cristo se continúa realizando cada día hasta que llegue a su plenitud en la segunda venida de Cristo.

Es muy significativo, sentarse alrededor de la mesa, en familia, a rezar la corona de adviento. Hay muchas oraciones que están publicadas en Internet o se consiguen en librerías, en donde se hace una meditación para cada domingo. Lo importante es dialogar en familia, en torno a los valores y a las problemáticas que estemos viviendo y pedir a Dios por sus prontas soluciones. Este tipo de oración es muy poderoso, pues recordemos que nuestro Padre acoge todas nuestras suplicas, y más aún si lo hacemos en la unidad de la familia.

La tradición dice que las velas se deben encender en este orden, una cada domingo antes del nacimiento del Niño Jesús: dos moradas, la rosa, la morada faltante y finalmente la del día de Navidad que es una vela blanca y que está al centro de la Corona.

Se recomienda el rezo cotidiano de la Corona de Adviento que ayudará a que el Adviento se viva cristianamente, centrado en el Nacimiento de Cristo.

Cada sábado, estaremos publicando aquí una guía que puede ser muy útil  para orar y reflexionar en familia. Es una bella oportunidad que nos da el Señor para estar más cerca de El.

Mensaje de Navidad del Papa Francisco

"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor."
Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. 
El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. 
Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. 
La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. 
Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad. 
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. 
La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. 
Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien. 
La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. 
El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. 
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. 
La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras. 
La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. 
Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. 

Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad.

La Ley a practicar es la Caridad

En aquel tiempo, los discípulos le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les respondió: "Ciertamente Elías ha de venir y lo pondrá todo en orden. Es más, yo les aseguro a ustedes que Elías ha venido ya, pero no lo reconocieron e hicieron con él cuanto les vino en gana. Del mismo modo, el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos". Entonces entendieron los discípulos que les hablaba de Juan el Bautista. Mateo 17, 10-13

En la reflexión judía, así como David es el rey por excelencia, Elías es el profeta por excelencia y en la era mesiánica, tanto David como Elías, regresarían para darle a Israel el esplendor y la gloria que un día tuvieron y que perdieron. Dios levantaría para su pueblo un nuevo rey y un nuevo profeta; el rey les devolvería la gloria y el profeta restauraría la amistad con Dios mediante la promulgación de una nueva alianza.

En Jesús tenemos al Mesías esperado que restaura el reino de Dios, pero con una nueva visión; no se trata de gloria ni honor, no se trata de poder y derrotas; se trata de servicio, de entrega, de solidaridad y de amor. Esta nueva visión, es preparada por Juan Bautista, el profeta movido por el espíritu de Elías, es decir, el mismo Espíritu de Dios, que no deja de llamar al hombre y al cristiano, al cambio de vida, a la justicia, al servicio, mediante la apertura a la ley de Dios que se resumirá siempre en caridad solidaria con el hermano que sufre.

Día de los Santos Ángeles Custodios - Octubre 02

Casi todas las páginas de la Revelación escrita, dice San Gregorio Magno, dan testimonio de la existencia de los Ángeles. Ya en el siglo II, Orígenes decía: “Los cristianos creemos que Dios nos designa un ángel a cada uno para que nos guíe y proteja”. En el Nuevo Testamento, aparecen en el Evangelio en tres momentos de la vida de Jesús: su infancia, en el episodio de las tentaciones en el desierto y en su agonía en el Huerto del Getsemaní. Son los testigos de la Resurrección y asisten, pues, a la Iglesia naciente, ayudando a los apóstoles y difundiendo el mensaje de la voluntad divina. Los Ángeles son citados más de trescientas veces en el Antiguo Testamento. Además del número de testimonios bíblicos, que justifica el culto particular que los cristianos les han tenido a los ángeles desde los primerísimo tiempos, es la naturaleza de estos “espíritus puros” la que estimula nuestra admiración y nuestra devoción. Ellos son, ante todo, mediadores de los mensajes de la verdad divina, iluminando el espíritu con la luz interior de la palabra. Los ángeles también cumplen la función de custodiar de las almas de los hombres, les sugieren las directrices divinas y son invisibles testigos de sus pensamientos más recónditos, así como de sus acciones buenas o malas. Basando la verdad de fe en la misma afirmación del Redentor, la Iglesia nos dice que a todo cristiano, desde el momento del Bautismo, se le confía a su propio ángel, que tiene la tarea de custodiarlo, guiarlo por el camino del bien e inspirarle buenos sentimientos, permitiéndole el acercamiento a Dios. La liturgia del 29 de septiembre, que celebra la fiesta de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, recuerda, al mismo tiempo, a todos los coros de ángeles pero, desde el siglo XVI, se comenzó a celebrar una fiesta distinta para los santos ángeles custodios, la cual el Papa Pablo V (1552-1621) extendió a toda la Iglesia en 1608.